Los New York Knicks y los Cleveland Cavaliers llegaron a las Finales de Conferencia del Este por un camino algo más enredado de lo que muchos imaginaban, pero al final terminaron exactamente donde la mayoría esperaba desde hace siete meses: cruzándose entre sí por el pasaje a las Finales.
La narrativa previa estaba marcada por Boston y Indiana: con las Celtics y los Pacers perdiendo a sus principales figuras por desgarros en el tendón de Aquiles durante los playoffs del año pasado, se dio por hecho que Knicks y Cavs iban a dominar el resto del Este. Sin embargo, la realidad fue otra. Cayeron en una especie de “plan B” y terminaron terceros y cuartos, respectivamente, dejando claro que la pelea por el sembrado y el camino a la postemporada iba a ser más pareja de lo que sugerían las expectativas iniciales.
Aun así, ambos equipos encontraron la forma de avanzar. Los Knicks fueron, en general, un rodillo: en ocho triunfos de playoffs, siete llegaron con doble dígito de diferencia, y cuatro de esos partidos terminaron por 29 puntos o más. Cleveland, en cambio, transitó una ruta mucho más irregular. Le costó más, necesitó siete juegos para sacar de la pelea tanto a los Toronto Raptors como, después, a los Detroit Pistons, que habían terminado como primeros del Este.
En la fase regular, Knicks y Cavs se repartieron dos victorias: Nueva York se impuso en dos de los tres duelos. El que cambió el rumbo fue el del 24 de febrero, cuando Cleveland ganó 109-94 tras incorporar a James Harden. Fue, probablemente, el mejor partido que los Cavs habían jugado con Harden hasta ese momento, aunque el domingo en Detroit, en el Juego 7, volvió a aparecer el techo del equipo de cara al tramo decisivo.
Ambos comenzaron la temporada con objetivos altos, y los dos se colocaron en posición de ser el cuarto representante distinto del Este en las Finales en los últimos cuatro años. Pero en playoffs, la regla es simple: sólo hay un lugar.
Cómo sigue la serie: Knicks vs. Cavaliers
Horarios en hora del Este (ET).
Juego 1: Cleveland en New York — martes 19 de mayo (8 ET, ESPN)
Juego 2: Cleveland en New York — jueves 21 de mayo (8 ET, ESPN)
Juego 3: New York en Cleveland — sábado 23 de mayo (8 ET, ESPN)
Juego 4: New York en Cleveland — lunes 25 de mayo (8 ET, ESPN)
Juego 5: Cleveland en New York — miércoles 27 de mayo (8 ET, ESPN)*
Juego 6: New York en Cleveland — viernes 29 de mayo (8 ET, ESPN)*
Juego 7: Cleveland en New York — domingo 31 de mayo (8 ET, ESPN)*
* = si es necesario
Resultados de la temporada regular
22 de octubre: Knicks 119, Cavaliers 111
25 de diciembre: Knicks 126, Cavaliers 124
24 de febrero: Cavaliers 109, Knicks 94
La historia más importante de la serie pasa por la continuidad del momento de los Knicks. En las dos primeras rondas, el equipo de Nueva York impuso condiciones: superó a sus rivales con un promedio de 19.4 puntos por partido, la mejor diferencia de cualquier franquicia en ese tramo dentro de los 43 años de historia del formato de playoffs con 16 equipos.
Es un momento ideal para que los Knicks estén en su mejor versión de la temporada, pero el historial también advierte que ninguna superioridad temprana garantiza el pasaje a las Finales. De los 11 equipos anteriores que sacaron más de 13 puntos por partido de diferencia en las primeras dos rondas, siete terminaron quedándose en la Conferencia.
También hay una variable física: ocho días de descanso entre juegos pueden haberle servido a OG Anunoby, que sufrió una distensión en el isquiotibial en el Juego 2 de las semifinales del Este. El descanso, no obstante, puede venir con un costo. A los Knicks les puede costar recuperar rápidamente el ritmo ofensivo luego de esa pausa. En datos de seguimiento, además, el equipo viene sobrecumpliendo: por encima de cualquier otro en los playoffs en su rendimiento vs. el porcentaje esperado de acierto. Allí aparecen Anunoby, Mikal Bridges y Karl-Anthony Towns dentro del top 8 de jugadores.
En el foco de la defensa, el duelo promete estar en las acciones con bloqueo y continuación y en cómo se atacan los “ball-screens” con Towns y con Brunson. Tanto Atlanta como Filadelfia buscaron justo eso: apuntaron a Towns y a Jalen Brunson en el pick and roll. De acuerdo con esos mismos datos de tracking, los defensores del “screener” que enfrentan esas pantallas han sido clave. En particular, se registró que el defensor de los bloqueadores contra Towns estuvo presente en 176 acciones de bloqueo con balón, mientras que el número para Brunson fue de 118.
Con esa estructura, la defensa de los Knicks se sostuvo bien en esas situaciones: permiten apenas 0.85 puntos por oportunidad cuando el balón-sincronizado con el que se defiende a Brunson o Towns termina derivando directo a un tiro, una pérdida o una visita a la línea de libres. Aun así, puede haber algo de azar en ese número: los rivales de Nueva York tiraron sólo 31.2% desde el triple, incluyendo 31.7% en intentos clasificados como “abiertos”.
Los Cavs, por supuesto, intentarán repetir el guion: poner a Brunson y Towns una y otra vez en acciones de bloqueo. La forma en que los Knicks defiendan esas jugadas y, al mismo tiempo, qué tan bien ejecute Cleveland contra las coberturas de Nueva York, tendrá un peso enorme a la hora de definir qué equipo llega a las Finales.
Hay otro punto a mirar en cada lado de la cancha. En el caso de los Knicks, el rendimiento de Bridges es una señal a seguir. Después de arrancar los primeros cinco partidos de playoffs con apenas 7.2 puntos y un porcentaje de tiro efectivo del 53.3%, el escolta cambió el ritmo en el tramo final: promedió 18.8 tantos con un 75.7% en los últimos cinco juegos. Su rol secundario para sumar y generar juego puede perder algo de importancia si Anunoby vuelve a estar disponible como se espera, pero lo que no pueden permitirse los Knicks es que Bridges se parezca al de esos primeros cinco partidos.
En defensa, la asignación probable también pesa: Bridges deberá encargarse de cuidar a Donovan Mitchell. Cleveland suele preparar muchas pantallas para su principal anotador, y ahí la clave será que Bridges navegue esas pantallas sin quedar desacomodado, evitando que Brunson y Towns terminen teniendo que hacerse cargo de Mitchell en uno contra uno.
Para Cleveland, el desafío arranca antes: los Cavs necesitan estar listos para defender durante más de 24 segundos. Muchas veces, los Knicks no encuentran mucho en los primeros 18 segundos de una posesión, pero aparecen con una forma de anotar cuando el reloj se acerca al final. Buena parte de ese éxito se construye con Brunson en duelos puntuales, aunque Bridges y Josh Hart también aparecen con cortes oportunos y tiros grandes cuando el partido exige.
Y aun si los Cavs logran detener el primer intento, el trabajo no se termina: Nueva York es uno de los mejores equipos de la liga en capturar rebotes ofensivos. Entre 147 jugadores que promediaron al menos 10 minutos en playoffs, Mitchell Robinson (16.8%), Jordan Clarkson (11.1%) y Towns (10.6%) aparecen en los puestos primero, octavo y undécimo en porcentaje de rebote ofensivo.
En la fase regular, Cleveland tuvo un 70.3% en rebote defensivo contra los Knicks, el sexto mejor de la liga para esa estadística. Pero en playoffs el número baja: ocupan el puesto 14 con 65.2%. Además, hay un antecedente que pesa en la memoria reciente: cuando se enfrentaron en la primera ronda hace tres temporadas, los Knicks los castigaron en el juego de la tabla.
Un número clave para entender a Cleveland: 22. Los Cavs ganaron sus últimos 22 partidos en los que llegaron arriba por al menos dos dígitos. Esa racha arranca el 1 de marzo e incluye el triunfo dominante de Detroit en el Juego 7 del domingo.
El contrapunto es interesante: en playoffs, Cleveland cayó por doble dígito en ocho partidos, mientras que en siete pudo llegar arriba por doble dígito. Ganaron tres de esos ocho juegos en desventaja, pero sería mejor para ellos no meterse tan seguido en esos agujeros. Contra Knicks, además, el margen para recuperarse es menor: el equipo de Nueva York tiende a convertir grandes ventajas en ventajas todavía más grandes.
El Juego 7 en Detroit también dejó una lectura puntual. Fue apenas la segunda vez en los últimos nueve partidos que los Cavs ganaron el primer cuarto. Antes del domingo, en los segundos tiempos sumaban 13.7 puntos más por cada 100 posesiones (120.0 por 100) que en los primeros tiempos (106.3 por 100). Esa diferencia, más que por porcentaje de tiro, se relacionó con el ritmo del balón: las pérdidas y los rebotes ofensivos tuvieron un rol más determinante.
Volver desde atrás sirve, pero siempre es mejor no tener que hacerlo.
En las proyecciones, el pick es Knicks en seis. Hay factores de esa dominancia temprana que pueden no sostenerse al mismo nivel: Anunoby, Bridges y Towns están tirando mucho más efectivo que en la temporada regular, y, como se mencionó, los rivales de Nueva York han fallado desde triples abiertos. Cleveland, además, es el rival con más talento al que se enfrentaron en estos playoffs, y Mitchell será el defensor más difícil que haya tenido el equipo neoyorquino.
Ahora bien, aunque el domingo en Detroit los Cavs se vieron brillantes, durante gran parte de los últimos meses no mostraron esa misma regularidad. No lograron sostener de forma consistente un nivel de élite, mientras que los Knicks sí lo hicieron. Por eso, la ventaja en el pronóstico cae para Nueva York: debería ser el equipo que convierta su gran temporada en el primer pasaje a las Finales desde 1999.
* * *
John Schuhmann cubre la NBA desde hace más de 20 años. En esta ocasión, la nota se sostuvo en los datos y el contexto de la previa sin necesidad de firmas ni créditos adicionales.