Knicks a un paso del título: cómo se parecen a campeones de otras épocas

ByMartín Gutiérrez

Jun 1, 2026

Los New York Knicks vuelven a las Finales de la NBA por primera vez desde 1999 y buscan su primer título de la liga desde 1973. Si el camino se les termina de acomodar y logran coronarse tras una racha de “apenas” cuatro triunfos, estarían a un paso de cortar una espera larguísima para su franquicia.

Y en ese posible cierre, hay cinco rasgos que este equipo de Nueva York comparte con campeones de otras épocas. Vamos punto por punto.

1. Llegar a las Finales con el termómetro al rojo

Por qué importa: Con el formato de playoffs vigente (desde 2003), para meterse en las Finales se necesitan 12 victorias y el margen de partidos disponible puede llegar hasta 21 encuentros. Algunas franquicias atraviesan series extensas y desgastantes en la ruta, mientras que otras avanzan con rapidez en las rondas iniciales y llegan con más descanso, además de menor desgaste acumulado. En los playoffs de 2026, los Knicks están 12-2: después de sufrir dos derrotas seguidas por un punto en la primera ronda frente a los Atlanta Hawks, encadenaron 11 triunfos consecutivos. De cara a las Finales, además, contarán con una semana completa de descanso, con la intención de reactivar ese ritmo ganador en el momento más importante.

En ese sentido, hay un paralelismo claro: solo otros cuatro equipos entraron a las Finales con una racha de 11 victorias seguidas o más. Se trata de los Warriors de 2017 (15 seguidos), los Spurs de 1999 (12 seguidos), los Lakers de 2001 (11 seguidos) y los Lakers de 1989 (11 seguidos). De ese grupo, los Lakers de 1989 son los únicos que no terminaron ganando las Finales.

2. Un diferencial de puntos histórico

Por qué importa: Un tramo dominante dentro de la propia conferencia suele ser una antesala habitual del éxito en las Finales. En este caso, los Knicks se quedaron con la Conferencia Este con un diferencial de +271 puntos en 14 partidos (+19,4 por juego), que es el mejor registro de cualquier equipo que haya llegado a las Finales de la NBA con un margen así.

La comparación también suma contexto: antes de estos Knicks, entre los cinco mejores diferenciales de puntos se contaban cuatro equipos que después se llevaron el campeonato. Fueron los Warriors de 2017 (+196 en 12 juegos), los Lakers de 1987 (+180 en 12 juegos), los Lakers de 1985 (+177 en 13 juegos) y los Cavaliers de 2016 (+177 en 14 juegos). El único que figuraba dentro de ese top cinco y no terminó levantando el título fueron los Cavaliers de 2017 (+177 en 13 juegos), que cayeron precisamente ante los dueños del registro previo en su serie de Finales.

3. Llegar a las Finales partiendo como #3

Por qué importa: En toda la historia de la NBA, solo dos equipos lograron el campeonato estando sembrados fuera del “top 3” inicial: los Celtics de 1969 como #4 y los Rockets de 1995 como #6. Con el formato actual de playoffs de 16 equipos (desde 1984), un sembrado #3 llega a las Finales el 10,7% de las veces y gana el título el 14,3% del tiempo. Aun así, en los últimos años la tendencia parece más favorable para los equipos que arrancan terceros.

En esa línea, el paralelismo es contundente: seis de los últimos siete sembrados #3 que alcanzaron las Finales terminaron consagrándose. Esos equipos fueron los Warriors de 2022, los Bucks de 2021, los Mavericks de 2011, los Spurs de 2007, los Pistons de 2004 y los Lakers de 2002. La excepción estuvo en 2009, cuando el Magic (sembrado #3) cayó frente a los Lakers, que eran el sembrado #1.

4. Tirar como si no existiera el “error”

Por qué importa: La idea de que “es una liga de que entra o no entra” no siempre alcanza para explicar lo que pasa en la cancha, pero sí es cierto que una pieza central para ganar el anillo tiene que ver con la eficiencia de tiro. Los Knicks entran a las Finales con un porcentaje efectivo de campo (que pondera el valor extra de los triples) de 59,2%. La cifra está encaminada a convertirse en un nuevo récord de postemporada si logran sostener ese nivel a lo largo de la serie final.

La comparación vuelve a ser útil: solo nueve equipos que llegaron a las Finales registraron alguna vez un EFG% de 55% o más en una campaña de playoffs. De esos nueve, seis terminaron ganando el campeonato. Los equipos fueron los Celtics de 2024 (55,5%), los Nuggets de 2023 (55,7%), los Warriors de 2022 (56,1%), los Lakers de 2020 (56,1%), los Warriors de 2017 (56,7%) y los Lakers de 1985 (55,2%). Sin embargo, el equipo con el mayor porcentaje de ese grupo, los Cavaliers de 2017 (57,9%), no pudo con el momento de los Warriors de 2017 en una serie de Finales donde el tiro de larga distancia pesó de forma decisiva.

5. Un entrenador en su primer año

Por qué importa: Algunas franquicias encuentran un éxito extendido con entrenadores de larga trayectoria, como ocurrió con los Celtics conducidos por Red Auerbach o los Spurs guiados por Gregg Popovich. Pero otras veces, el quiebre llega con una voz nueva que rompe estructuras y empuja hacia el título. Después de tres campañas seguidas en playoffs sin llegar a las Finales bajo Tom Thibodeau, los Knicks tomaron la decisión de separarse del DT y contrataron a Mike Brown, ex entrenador de dos premios al Entrenador del Año, para liderar al plantel 2025-26 con el objetivo de llegar a la instancia decisiva.

El paralelismo histórico, además, es interesante: Brown intenta transformarse en el sexto entrenador desde la fusión NBA/ABA en conseguir el título en su primera temporada al frente del equipo. De lograrlo, se sumaría a Paul Westhead (Lakers, 1980), Pat Riley (Lakers, 1982), Steve Kerr (Warriors, 2015), Tyronn Lue (Cavaliers, 2016) y Nick Nurse (Raptors, 2019).

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.