Embiid rompe la maldición: 34+12 y triunfo 109-100 en el Game 7 vs Celtics

ByMartín Gutiérrez

May 3, 2026

Joel Embiid lo consiguió por fin. Tras tres series de playoffs perdidas frente a los Boston Celtics, él y los Philadelphia 76ers pudieron romper la maldición y vencer a su verdugo de siempre, con la primera victoria de Game 7 de su carrera: triunfo 109-100 en Boston el sábado por la noche. Embiid fue una pieza dominante en la noche decisiva, con 34 puntos y 12 rebotes, además de seis asistencias. El regreso de Embiid en el Juego 4, después de una apendicectomía de urgencia, fue un punto de inflexión que terminó detonando la primera vez que Boston desperdiciaba una ventaja de 3-1 en la historia de la franquicia. Fue, posiblemente, el mejor partido de playoffs de su carrera.

Pero, ya con la derrota consumada, Jaylen Brown no pareció demasiado conforme con la forma en que Embiid consiguió algunos de sus tantos. Al hablar con los periodistas, el escolta dio a entender que Embiid buscó sacar faltas para inclinar la balanza y que eso empujó a Philadelphia hacia la victoria.

“Embiid nos puso mucha presión”, declaró Brown. “A todos nuestros grandes y a nuestros bases/guardias. No encontramos una respuesta real para él. Probamos varias cosas. Es un tipo grande. También estuvo cayéndose/‘volando’ para buscar contacto. Le dieron algunas llamadas extra y se las pagaron con eso, pero así es la liga en la que estamos”.

En ese sentido, el dato de los libres también aparece como un tema. Embiid intentó 11 tiros libres en el Game 7 y convirtió nueve. Es, en líneas generales, un reflejo de su comportamiento habitual: en la temporada regular promedió 8.8 intentos desde la línea, aunque su cantidad de minutos baja explica parte de ese número. En promedio, Embiid sacó 10 tiros libres por cada 36 minutos, y en el Juego 7 estuvo 39 minutos en cancha, así que el 11 encaja con esa referencia. En su pico, llegó a liderar la NBA con 11.8 intentos por partido en 2022.

Brown, por su parte, cometió dos faltas personales sobre Embiid, y ambas llegaron en el cuarto período. Con poco más de ocho minutos y medio por jugar, Brown hizo el cambio y quedó encima de Embiid en el poste. Cuando Embiid fue a recibir un pase de entrada, un empujón de Brown lo terminó tirando al piso. Aproximadamente cuatro minutos después, otra vez con Brown defendiendo a Embiid en el poste, Tyrese Maxey le puso el balón en la zona. En el forcejeo por posición, esta vez Brown terminó en el suelo, aunque igual fue sancionado con falta.

Para Brown, además, pudo pesar la manera en que se lo señaló durante la serie. En los primeros seis partidos, Brown fue castigado con 10 faltas ofensivas, con un caso particularmente marcado por el uso de su brazo libre para generar espacio cuando atacaba como conductor. Consultado por esas decisiones después del Juego 6, respondió con franqueza: “No tengo nada para decirte”.

En general, los jugadores rara vez quedan conformes con el arbitraje: o sienten que les falta “línea” o que el rival se beneficia demasiado. Pero Celtics y 76ers terminaron en un contraste claro en el rubro de libres: ningún equipo llegó a la línea menos que Boston durante la temporada, y Embiid se mantuvo durante la mayor parte de su carrera entre los mejores de la liga a la hora de sacar faltas. Era razonable esperar una diferencia en la cantidad de tiros libres, y aun si Embiid, como sugirió Brown, se benefició de algunos tropiezos o caídas buscando contacto, la frase que dejó el propio Brown resume el marco: así funciona la liga. A Boston le tocaba encontrar la manera de imponerse pese a eso, y no pudo. La temporada, entonces, llegó a su final.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.