Zion Williamson cerró una temporada alentadora con los New Orleans Pelicans, promediando 21 puntos, 3,2 asistencias y 5,7 rebotes en 29,7 minutos, además de haber disputado 62 partidos. Sin embargo, el equipo terminó con récord de 26-56 y, con el contexto del intercambio por Derik Queen, no obtendrá una elección de lotería en el draft de este año. En medio de esas tensiones, el vicepresidente ejecutivo Joe Dumars frenó cualquier hipótesis de salida: aseguró que la idea es que Williamson vuelva y que Borrego sea candidato a quedarse como DT de manera permanente.
Un rendimiento personal sólido, pero un rumbo que no alcanza: impacto en la reconstrucción
Williamson dejó números que invitan a ilusionar: 21 unidades por juego, 3,2 asistencias y 5,7 rebotes en 29,7 minutos. El dato que más pesa, además, es la continuidad: jugó 62 partidos, algo clave para un jugador que suele alternar entre picos de producción y ausencias por lesiones.
Pero el cuadro completo no acompañó. Los Pelicans terminaron 26-56, y la situación deportiva se mezcló con una cuestión de mercado: por el intercambio de Derik Queen, el equipo no recibirá premio de lotería en el draft de este año, aunque el plantel haya quedado lejos de la pelea por los playoffs.
En ese escenario, también aparece una pregunta táctica: la convivencia entre Williamson y Queen no habría sido la más sencilla. La fuente marca que ninguno de los dos se ubica claramente como “tirador de estiramiento” ni como especialista de protección del aro. Aun con sus habilidades, los quintetos donde coincidieron habrían anotado 11 puntos menos por cada 100 posesiones, una diferencia que suele ser determinante en el balance de temporada.
El entrenador James Borrego ajustó el reparto de minutos con el correr del tramo final: redujo el tiempo de cancha compartido y, hacia fines de febrero, Queen pasó a un rol más bien de suplente. Ese detalle es relevante porque sugiere que, para el equipo, la prioridad no era solo “hacerlos jugar juntos”, sino encontrar la combinación que mejor funcionara dentro de la rotación.
¿Trade de Zion en el verano? Dumars dijo que no, y el contrato complica cualquier movimiento
Con el equipo fuera de la zona de clasificación y con el encaje con Queen bajo la lupa, es lógico que surja el interrogante sobre el futuro inmediato de Williamson. Sin embargo, Joe Dumars cerró esa puerta: afirmó que no existe intención de negociar al jugador en este offseason.
“No tenemos intenciones de hacer eso”, sostuvo Dumars ante la prensa el martes. Y añadió que, de cara al próximo verano, el objetivo es mirar hacia adelante con Zion regresando y jugando a un nivel alto.
Dumars también se mostró “muy orgulloso” del año de Williamson, sobre todo por un aspecto concreto: la disponibilidad. En 2024-25, Zion apenas pudo disputar 30 partidos, limitado por problemas de isquiotibiales y espalda. Además, la fuente remarca que fue la tercera vez que finaliza una temporada con 60 o más juegos desde que fue elegido como número 1 del draft en 2019.
- Rendimiento 2024-25: 21 puntos, 3,2 asistencias y 5,7 rebotes en 29,7 minutos.
- Partidos: 62 en la temporada (dato clave para su continuidad).
- Temporada 2024-25 anterior (según la fuente): 30 partidos por molestias de isquiotibiales y espalda.
En el plano contractual, Williamson todavía tiene dos años restantes. Su salario figura en 42,2 millones y 44,9 millones de dólares. Para este verano, además, se habilita la posibilidad de una extensión por hasta 177 millones en tres temporadas. Con el historial de lesiones y la inversión que el club hizo en Queen, una renovación parece poco probable, pero no necesariamente implica que el jugador vaya a ser transferido.
De hecho, el propio Williamson marcó su postura en la conferencia de prensa de cierre de temporada: dijo que no quiere irse a ningún lado y que se lo hizo saber al equipo. En sus palabras, entiende que en New Orleans “es donde quiere estar”, describe la ciudad como su hogar y explica que vive allí desde que tenía 19 años. También aclaró que los temas de extensión no son algo que, por ahora, se deba poner sobre la mesa: lo atribuye a un costado más “comercial/negocios”, pero deja la idea central de que, si el equipo lo quiere, él quiere quedarse.
Fit con Queen, DT en búsqueda y quiénes aparecen como candidatos
Sobre la supuesta incompatibilidad entre Williamson y Queen, Dumars restó importancia a la preocupación. En vez de entrar en fortalezas y debilidades específicas de ambos, respondió con una idea general: dijo que le causa gracia cuando la gente plantea “si pueden jugar juntos”. Como analogía, mencionó el tipo de dudas que existieron por Jayson Tatum y Jaylen Brown, y luego se apoyó en su propia experiencia como jugador.
“Me estaba riendo esta mañana”, comentó Dumars, “no sabía si yo podía encajar con Isiah (Thomas) o no”, aunque sostuvo que ambos tenían un alto nivel de coeficiente de juego y que, en ese tipo de situaciones, “hay que dejar que los jugadores lo resuelvan”. Su conclusión fue que no puede quedar todo reducido al argumento de que “no pueden jugar juntos”.
En otra línea de la organización, Dumars confirmó que los Pelicans realizarán una búsqueda de entrenador. Aun así, dejó en claro que James Borrego, quien había quedado como interino al reemplazar a Willie Green a mediados de noviembre, estará dentro del grupo de candidatos para quedarse como DT de forma permanente.
“Todavía no tenemos una lista, en términos de publicarla”, explicó Dumars. Y agregó que habrá conversaciones internas, pero que Borrego es, “definitivamente”, un candidato para el puesto de manera definitiva.
Más allá de Borrego, la fuente menciona posibles nombres adicionales: Jamahl Mosley, entrenador de Orlando Magic, y Darvin Ham, asistente en Milwaukee Bucks. En el cierre, se los ubica como alternativas en la conversación de la búsqueda de la próxima conducción técnica.