Detrás del aplauso: cómo los estadios de la NBA reducen la basura y reciclan

ByMartín Gutiérrez

Apr 29, 2026

Hay un detalle que se repite en cada estadio y en cada franquicia de la NBA detrás de escena: la basura. Apenas suena el final y se apagan las luces, el personal empieza a juntar, clasificar y ordenar todo lo que queda en el recinto: desde latas y cubos de pochoclo hasta folletos de programación y mercadería. El objetivo es reducir al mínimo lo que termina en rellenos sanitarios o en plantas de incineración. A lo largo de la liga, varios equipos están incorporando soluciones cada vez más creativas de gestión de residuos para aumentar la recuperación (reciclaje), sumar donaciones de alimentos y promover el compostaje, con un impacto positivo en la salud y el ambiente de sus comunidades.

Esta tarea no es sencilla y está condicionada por factores externos, como la infraestructura de recolección de residuos disponible en cada ciudad y la capacidad operativa de las empresas locales que levantan la basura. Aun así, los recintos de la NBA siguen desarrollando y ejecutando programas para achicar la cantidad de desechos y alcanzar niveles altos de reciclaje, compostaje y donación de comida. Algunos incluso buscan y logran metas certificables de “cero residuo real” (TRUE Zero Waste), una certificación de referencia en la industria que valida que un lugar mantiene casi todo su desperdicio fuera de rellenos sanitarios y de la incineración.

Vale la pena mirar con lupa cómo algunos equipos y arenas están encarando esta problemática, con ejemplos concretos de trabajo que se ve en distintas esquinas de la liga.

Programas de sostenibilidad y manejo de residuos en arenas de la NBA

Atlanta Hawks: State Farm Arena. En el State Farm Arena, el programa de cero residuo se refleja en la escultura “Full Court Press”: una pieza de arte con la forma del logo de los Hawks, construida con 404 libras (aproximadamente 183 kg) de latas y vasos de aluminio recuperados y reacondicionados. La idea es que funcione como recordatorio visual del compromiso del estadio con prácticas sostenibles. Además, el conjunto y el recinto se presentan como el primer venue de deportes y entretenimiento en el mundo con certificación TRUE Platinum Zero-Waste, con foco en construir asociaciones que profundicen ese camino.

Desde 2021, el lugar desvió más de 13 millones de libras de residuos que, de otro modo, habrían terminado en rellenos sanitarios o en incineración. La organización entiende el programa de cero residuo como un esfuerzo integrado: reciclaje, compostaje y donación de materiales reutilizables, todo priorizando el futuro de la ciudad. Geoffrey Stiles, vicepresidente senior de Facilities and Events, resumió la lógica del plan al señalar que lo más importante es el rol de los socios: “se necesita intención; no se puede hacer solo… sería imposible llegar a estas metas sin nuestros socios”.

Cleveland Cavaliers: Rocket Arena. Los Cavaliers llevan el manejo de residuos “al hogar”. Invirtieron en la reconstrucción del cuarto de residuos y en la compra de equipamiento nuevo para fortalecer las iniciativas de sostenibilidad del estadio. El cambio se presentó con una ceremonia de corte de cinta para inaugurar esa etapa. En conjunto con Waste Management, el recinto trabaja activamente para reducir la basura mediante reciclaje, compostaje y acciones de reutilización.

En la temporada en curso, el Rocket Arena logró una tasa de desvío del 20% y compostó 181.240 libras de desperdicio de comida entre el 1 de julio de 2024 y el 30 de junio de 2025, lo que representa un salto del 50% respecto de la campaña anterior. El avance llega poco después del lanzamiento de un programa municipal de reciclaje en Cleveland, sobre el que el equipo busca seguir construyendo.

Indiana Pacers: Gainbridge Fieldhouse. Gainbridge Fieldhouse terminó recientemente una remodelación de tres años llamada “Fieldhouse of the Future”. Parte clave del proyecto estuvo enfocada en impulsar el costado ambiental en alianza con Recycle Force. Los cambios ya arrojaron resultados: el recinto vio un aumento del 37% en eficiencia hídrica y del 12% en eficiencia energética.

Además, durante los últimos 12 meses, los Pacers incrementaron en 10% la recuperación total de residuos. Ese progreso se apoya en ampliar los sistemas de compostaje y reciclaje con Levy y Waste Management. Entre las acciones, se probó un método de clasificación más avanzado para separar elementos reutilizables, reciclables y compostables; el remanente se envía a una instalación local de “waste-to-energy” (residuos a energía). El plan tuvo un empuje extra durante la primera “Sustainability Night” del estadio, cuando alcanzaron una tasa de desvío del 74%, un 50% por encima del promedio.

En el último año también hubo iniciativas puntuales, como la incorporación de vasos reutilizables para el All-Star de la WNBA 2025, algo inédito para ese evento. Maddie Plank, coordinadora de Proyectos de Sostenibilidad, explicó que implementaron los vasos reutilizables en todo el estadio durante ese fin de semana y observaron una tasa de devolución del 80%. “Eso es un ‘wow’… lo que la mayoría de los estadios intenta lograr después de uno o dos años, y nosotros lo pudimos ejecutar en un solo fin de semana”, sostuvo.

Los Angeles Clippers: Intuit Dome. Desde su apertura en 2024, Intuit Dome se concentró en operaciones sostenibles, incluyendo alcanzar y sostener el estatus de Zero Waste. Allí se fijaron como meta desviar al menos el 90% del material fuera de rellenos sanitarios, incineración y el ambiente. El equipo encara la gestión de materiales de manera integral: mira “hacia arriba” para minimizar residuos antes de que entren al edificio, verifica que los insumos cumplan con requisitos de reciclaje y manejo de orgánicos, realiza entrenamientos periódicos con el personal y proveedores sobre buenas prácticas y arma alianzas con grandes eventos, como el NBA All-Star, para alinear objetivos de sostenibilidad y detectar materiales que luego del show puedan donarse y reutilizarse.

En el NBA All-Star 2026, esa colaboración terminó en la recuperación y donación de más de 6.000 libras de materiales hacia socios comunitarios. El trabajo se apoyó en el “Zero Waste Room” del Intuit Dome: todo lo que se desecha en el lugar se procesa con un equipo de clasificación dedicado y se deriva a uno o más de 20 circuitos distintos, priorizando reutilización, donación y reciclaje cuando sea posible.

Los Angeles Lakers: Crypto.com Arena. En el Crypto.com Arena se ven contenedores amarillos a lo largo de la cancha de acceso y áreas del entretiempo. Esos recipientes cumplen un rol central en la estrategia para mantener la basura fuera de rellenos sanitarios y de la incineración. Los bins también aportaron para que el estadio de Los Ángeles se convierta en uno de los primeros grandes recintos deportivos y de entretenimiento en Estados Unidos en migrar a bebidas en envases reutilizables, evitando el uso de cientos de miles de vasos de un solo uso.

El programa de vasos y vajilla reutilizable es el último paso en la reducción de desperdicio que termina en relleno. Incluye recolectar y reciclar botellas plásticas, latas de aluminio y contenedores Tetra Pak que provienen de corrientes de residuos, además de recuperar desperdicio de comida para transformarlo en suelo utilizable.

Miami Heat: Kaseya Center. El Heat buscó instalar el cuidado ambiental en las operaciones del Kaseya Center y en toda la organización. Guiados por un plan de acción de sostenibilidad de varios años, expandieron el desvío de residuos mediante reciclaje, compostaje y programas de donación a gran escala de comida y materiales. En paralelo, redujeron el uso de plásticos de un solo uso a través de alianzas y propuestas orientadas a la hinchada.

Más recientemente, el Kaseya Center logró una tasa de desvío superior al 50%. La organización sigue midiendo la eficiencia energética y de agua dentro del estadio y continúa invirtiendo en planes de resiliencia comunitaria a través de iniciativas como recuperación de alimentos, educación ambiental y acciones adicionales. Para la temporada 2025-2026, el Heat donó más de 93.000 libras de comida no utilizada a refugios locales. En conjunto, el objetivo es reducir el impacto ambiental y, al mismo tiempo, involucrar positivamente a fanáticos, socios y la comunidad de South Florida.

Milwaukee Bucks: Fiserv Forum. Hay una idea que ayuda a dimensionar el problema: si el desperdicio de comida fuera un país, sería el tercer mayor emisor de gases de efecto invernadero del planeta. Ese dato está muy presente en Milwaukee, donde los Bucks “le hacen frente” a esas emisiones con una estrategia integral de sostenibilidad que aborda tanto los residuos de alimentos como los de materiales.

Una parte del plan se apoya en un digestor ORCA para residuos orgánicos, un proceso riguroso de clasificación posterior al evento y el reciclaje de todos los plásticos, el vidrio y el aluminio. El sistema ORCA descompone los alimentos y los convierte en “agua gris”, segura para el sistema de agua de la ciudad, mientras que el residuo orgánico se deriva a instalaciones que lo transforman en energía, combustible o fertilizante. Además, el equipo dona comida en exceso del estadio a comunidades que la necesitan en Milwaukee. En conjunto, estas medidas apuntan a reducir la basura que termina en rellenos sanitarios o incineración mediante reciclaje eficiente, compostaje y recuperación de materiales.

Portland Trail Blazers: Moda Center. En Portland, el programa Rip City Reuse ocupa un lugar central en el esfuerzo por bajar la basura del estadio. Brittany Saulsbury, directora de Sostenibilidad, explicó que “todas las tazas del estadio son reutilizables”. Y agregó que la clave está en que el impacto ocurre antes: “elimina residuos antes de que existan”, y remarcó que eso es más efectivo que gestionarlos después. Según el relato del programa, eliminaron más de 1,5 millones de vasos de un solo uso y, a la vez, crearon una experiencia de sostenibilidad altamente visible para los fanáticos.

Los Trail Blazers también atacan el desperdicio de comida. Convirtieron restos orgánicos en suelo en alianza con Annen Brothers Farm, aportando a desviar más de medio millón de libras de material de los rellenos sanitarios cada año. A eso suman acuerdos con organizaciones locales, como Blanchet House y Urban Alchemy, para asegurar que el alimento excedente del Moda Center llegue a comunidades que atraviesan inseguridad alimentaria.

Si querés seguir profundizando sobre el trabajo de sostenibilidad ambiental en la NBA, podés consultar nbagreen.com.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.