Cavs ganaron en el alargue y quedan a un triunfo de cerrar vs Pistons

ByMartín Gutiérrez

May 14, 2026

Los Cleveland Cavaliers consiguieron una victoria de playoffs como visitante, y lo hicieron aun con un tiro irregular de Donovan Mitchell. El dato tiene un doble peso: fue un juego bisagra dentro de la serie de semifinales, y por ese mismo contexto los Cavs ahora están en condiciones de cerrar la serie frente a los Detroit Pistons, cabeza de serie, este viernes en Cleveland. El plantel de Kenny Atkinson logró, además, ganar de visitante por primera vez en estos playoffs. En los últimos dos minutos del cuarto período y también en el tiempo extra, el equipo apareció con respuestas, se mostró combativo, decidido y sin dejarse afectar por errores previos.

Del otro lado, el panorama fue bien distinto para Detroit. Fue una dura derrota en el Juego 5 para los Pistons: durante gran parte del partido tuvieron el control, jugaron en casa y sostuvieron una defensa sólida. Llegaron a estar arriba por nueve tantos con menos de tres minutos por jugar en el tiempo reglamentario. Pero la serie ya entró en su etapa de eliminación: con un tropiezo más de Detroit, los Cavs avanzan a la Final de Conferencia del Este ante los New York Knicks. En cambio, si Detroit gana, la serie se estira a un Juego 7.

“Esperás que esto nos impulse”, expresó el entrenador de Cleveland, Kenny Atkinson. “Esperás que nos fortalezca. Esperás que lo podamos llevar adelante. Fue una victoria probada en batalla, contra un equipo muy complicado, y encima de visitante”.

A continuación, los puntos clave del vibrante triunfo de los Cavs en el Juego 5:

1. Harden acepta el rol pesado

James Harden no tuvo un partido perfecto: los errores de manejo que incomodan volvieron a aparecer con turnovers, pero aun así logró algo que Mitchell no pudo en momentos decisivos: acertar tiros importantes cuando hizo falta. Incluso cuando falló, como un lanzamiento desde la línea de libres en los últimos segundos del tiempo extra, Harden reaccionó con un rebote ofensivo, ganó algunos segundos más en el reloj y volvió a la pintura para ejecutar dos libres adicionales.

Su actuación marca un cambio claro en la serie: es la tercera presentación consecutiva de impacto, después de un arranque más desprolijo en los dos primeros juegos. En lo cuantitativo, Harden aportó de todo: anotó en situaciones de aislamiento, consiguió 11 de 14 desde la línea de libres, capturó ocho rebotes, repartió seis asistencias y, sí, también cargó con seis pérdidas de balón. Pero sobre todo, pudo cubrir a Mitchell, que falló siete de ocho desde el perímetro en triples. Además, cuando el último tramo del cuarto período se dibujó para él en un juego igualado, la jugada terminó con un bloqueo de Ausar Thompson.

Igual, por eso Cleveland había pensado que Harden y Mitchell iban a funcionar juntos, algo que se dio desde el intercambio a mitad de temporada. Si uno se enfría, el otro puede asumir el protagonismo. Y eso fue, justamente, lo que ocurrió en el Juego 5: Mitchell había sido, en lo que iba de la serie, el jugador más determinante, y venía de estar a solo dos noches de una segunda mitad de 39 puntos en el Juego 4. No hizo falta entrar en pánico: con 30 puntos y jugadas grandes, Harden llegó como salvación y los Cavs tomaron el control.

Atkinson lo remarcó: “Esa fue una de las razones por las que lo trajimos. Eso era lo que esperábamos: madurez, temple, calma para el grupo. Y eso era lo que necesitábamos”.

2. Strus le pone “el motor”

Más adelante se hablará de su efectividad desde el triple, pero en el partido hubo una de las mejores acciones defensivas de la noche, y la ejecutó Max Strus. Fue, además, un momento clave en la remontada de Cleveland sobre el final del cuarto período.

Con 2:40 por jugar, tras un lanzamiento de los Cavs, el pase de saque de banda se dirigió a Cade Cunningham. Este hizo un bote y, de inmediato, Strus lo presionó con intensidad: le robó el balón y terminó habilitando una bandeja de Mitchell. Strus tuvo las manos ocupadas marcando a Cunningham, algo lógico por el rol del base de Detroit, pero también fue un problema para los Pistons sostenerlo controlado. Y, en gran parte, no lo lograron.

La razón fue doble: Strus salió desde la banca y aportó el tiro de larga distancia necesario en una noche donde Mitchell apenas pudo convertir uno de sus intentos de triple. Strus terminó con 6 de 8 desde el perímetro, sumó 20 puntos, jugó con solidez sus 38 minutos y añadió ocho rebotes. Además, dejó una acción defensiva decisiva que terminó inclinando la balanza.

3. Mobley se queda con el “trabajo grande”

Esta serie puso en el foco a dos hombres grandes con trayectoria: Evan Mobley y Jalen Duren. Uno de ellos perdió ritmo en el tramo final, como se vio el miércoles, cuando sus minutos bajaron en el cierre de un partido apretado de playoffs. El otro es Mobley.

Los dos arrancaron la serie con cierta lentitud. Mobley tuvo un inicio complicado: en el Juego 2 apenas registró un rebote y, durante los primeros tres partidos, no mostró el toque defensivo habitual. Pero desde entonces se transformó en el mejor jugador “de ida y vuelta” de la serie, y el Juego 5 volvió a confirmarlo. Mobley terminó con 19 puntos, ocho rebotes, ocho asistencias y tres bloqueos. En el tramo final del cuarto período metió un triple oportuno, conectó una volcada estilo póster y además convirtió libres cuando el partido estaba para cualquiera.

Sin ese nivel de producción de Mobley, Cleveland no habría ganado.

En cuanto a Duren, la sustitución largamente esperada finalmente se concretó: el entrenador de Detroit, JB Bickerstaff, lo cambió por el suplente Paul Reed durante gran parte del cuarto período y en todo el tiempo extra. El movimiento fue un golpe duro para Duren, que había tenido una temporada regular sólida y ayudó a que Detroit terminara con la mejor marca del Este. Sin embargo, una vez más, Duren tuvo dificultades en el Juego 5: registró nueve puntos, cinco rebotes y atravesó tramos del partido donde no pudo sumar. Reed, en tanto, aportó una acción defensiva sólida con un bloqueo y mantuvo viva otra posesión con un rebote ofensivo clave en el cuarto período.

4. Cleveland vuelve a ganar la batalla de los libres

En el cierre del cuarto período hubo un punto de quiebre: Thompson bloqueó a Mitchell, luego salió corriendo detrás del balón suelto. Pareció haber contacto con Jarrett Allen, pero no hubo llamado arbitral. Los Pistons protestaron con fuerza. La jugada sugería que Thompson podía haber ido a la línea de libres en un juego igualado: contacto incidental, ¿o directamente nada?

Bickerstaff lo dejó claro en su queja: “Foul a Ausar. Está clarísimo. Lo traba cuando va por el balón suelto. Fin de juego. Es duro”.

Más allá de esa discusión, lo cierto es que los Cavs ganaron la estadística de libres y, además, por una diferencia amplia, por segunda noche consecutiva. Ambos entrenadores habían mencionado el tema en estos días: primero Atkinson, después de los dos primeros juegos en los que Cleveland perdió; y más recientemente Bickerstaff también puso el foco en los libres. En el acumulado de las últimas dos presentaciones —y con Cleveland ganando ambas— los Cavs intentaron 40 tiros libres más que sus rivales.

En definitiva, todo parece acomodarse del lado de Cleveland: el próximo paso de la serie puede ser el viernes en casa, en el Juego 6 (7 ET, Prime Video), donde los Cavs siguen invictos en playoffs.

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Shaun Powell cubre la NBA desde 1985.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.