Altman explica las decisiones duras tras la barrida de Knicks a Cleveland

ByMartín Gutiérrez

May 30, 2026

INDEPENDENCE, Ohio — El intercambio de mitad de temporada que encabezó Koby Altman para sumar a James Harden tenía un objetivo claro: devolver a los Cleveland Cavaliers a las Finales de la NBA por primera vez desde 2018. Pero el camino se cortó temprano y, tras el dominio de los New York Knicks en la barrida de cuatro juegos ante los Cavaliers en la Final de Conferencia Este, la vuelta de Harden aparece apenas como una de las tantas incógnitas que el propio Altman y el resto de la dirigencia deberán resolver en el próximo mes.

En una charla del viernes, Altman reconoció la complejidad que impone el momento salarial del plantel. “No estaríamos en la Final de Conferencia sin James. Hoy estamos por encima de la ‘segunda línea’ del tope salarial (según el sistema de la liga) y tenemos que entender qué piezas podemos recuperar. El acuerdo colectivo plantea que, si tenés un plantel profundo y muy competitivo, también tenés que tomar decisiones difíciles”, explicó, en referencia directa a las restricciones que condicionan las renovaciones y movimientos.

De cara al verano, Cleveland tendrá que tomar decisiones determinantes sobre tres de sus cuatro jugadores troncales. La primera es Harden, que cuenta con una opción de jugador de 42,3 millones de dólares para la próxima temporada. Eso abre la puerta a que el base-escolta de 36 años decida no continuar en Cleveland por varios años, o al menos no bajo el mismo esquema.

En la temporada regular, Harden dejó promedios de 10,7 puntos y 1,7 pérdidas de balón en 26 partidos con los Cavs. En playoffs elevó la producción a 19,7 unidades por encuentro, aunque también aumentó el número de asistencias “perdidas” en forma de errores: pasó a 4,7 por juego. Además, esa cifra se repitió con frecuencia, ya que en 10 de los 18 partidos de la postemporada de Cleveland sumó cinco o más pérdidas. En el plano defensivo, también tuvo dificultades.

Altman, sin embargo, pidió que se mire el contexto del armado. “La gente tiene que dar un paso atrás y entender que no cambiamos por el MVP James Harden. Cambiamos por James Harden en el tramo final de su carrera, que se transformó a sí mismo y terminó convirtiéndose en uno de los mejores bases de la liga. Nosotros estábamos medio temblando en lo que creíamos y, cuando llegó, nos dio una razón real para creer con actitud, con presencia”, sostuvo.

Más allá de Harden, también quedan dos debates centrales sobre el futuro inmediato del equipo: cuándo ofrecerle a Donovan Mitchell una extensión que lo ate por más tiempo y si Evan Mobley es, efectivamente, una pieza sobre la que Cleveland quiere construir en el largo plazo.

Mitchell tiene todavía dos temporadas de contrato. Los Cavaliers podrían ofrecerle una extensión de cuatro años por 272 millones de dólares, con inicio el 7 de julio. La alternativa es que el escolta de 29 años espere hasta el año próximo, cuando quedaría habilitado para negociar una extensión “supermáxima” de cinco campañas, valuada en 350 millones.

Durante la temporada regular, Mitchell promedió 27,9 puntos, 5,7 asistencias y 4,5 rebotes. En playoffs mantuvo un promedio de 26 tantos y registró seis partidos con al menos 30 puntos.

“Cuando tenés a una estrella de ese calibre que quiere estar en Cleveland, eso es lo mejor que puede pasar como carta de presentación, como el mejor reclutador. Hay jugadores que hoy están acá que, en honestidad, no estarían sin él. Así que la pregunta grande —la que ya empezó a responderse— es si quiere quedarse y si quiere quedarse a largo plazo. Y yo creo que ya nos respondió eso”, remarcó Altman.

El porvenir de Mobley, en cambio, dependería del nivel de ambición que Cleveland esté dispuesto a asumir en la posible llegada de Giannis Antetokounmpo. El alero estrella de Milwaukee Bucks es un nombre que suena con fuerza para ser parte de un movimiento en el verano, y en ese contexto también aparece la especulación de que Mobley podría entrar en una operación.

“No voy a especular sobre jugadores fuera de estas paredes. Lo que sí puedo decir es que, desde que Evan está acá, tuvimos el tercer mejor récord de la liga. Fue algo enorme para la escalada del equipo durante los últimos cinco años. Es una parte gigantesca de lo que hacemos. Y él sabe que tiene que seguir mejorando. Cuando nos sentamos a hablar, conversamos sobre lo intangible, y también vi cosas del lado del repertorio, del nivel de habilidades”, explicó Altman.

Mobley —quien fue elegido Jugador Defensivo del Año de la NBA 2024-25 por Kia— arrancó la temporada con un rendimiento irregular, incluyendo dos lesiones de pantorrilla. Con el correr de los partidos de playoffs, su impacto creció y se lo vio como un jugador más dominante: en la postemporada promedió 17 puntos y 8,1 rebotes.

En el banco, Kenny Atkinson seguirá siendo el entrenador. Pese a las dudas que surgieron después de la barrida de Knicks, el DT tendrá su tercera temporada al mando. Después de 64 victorias en la fase regular y el primer puesto del Este en 2024-25, Cleveland cerró con 52 triunfos, terminó cuarto en la conferencia y, aun así, llegó a la Final de Conferencia por primera vez en ocho años.

La segunda temporada de Atkinson también estuvo atravesada por cambios constantes en la rotación y por lesiones. En la temporada regular, los Cavaliers probaron 41 combinaciones distintas en el quinteto inicial, y apenas en ocho partidos coincidieron Mitchell, Harden, Mobley y Jarrett Allen al mismo tiempo. Esa falta de continuidad —más la necesidad de buscar química con el plantel aún incompleto hasta etapas tardías del calendario— aparece como una de las razones por las que el equipo terminó estirando la serie hasta siete juegos antes de dejar atrás a Toronto y a Detroit.

La fatiga también se sintió. En prácticamente un mes, Cleveland casi no tuvo dos días seguidos de descanso. De todas maneras, el equipo mostró señales de resistencia: en el Juego 1 ante los Knicks llegó a tener una ventaja de 22 puntos en el cuarto final. Pero New York ejecutó una remontada histórica, la segunda más grande en los últimos 30 años en un partido de playoffs de la NBA, y lo terminó llevando a tiempo extra para quedarse con el triunfo.

Altman valoró la capacidad del rival y, a la vez, dejó una lectura dura sobre el momento en que se perdió el control. “Los Knicks fueron tremendos. En los últimos 10 partidos se están moviendo con una eficiencia ofensiva que no habíamos visto en playoffs. Si somos honestos y transparentes, cuando perdimos el Juego 1 eso nos pegó fuerte: era el momento para ponerlos contra las cuerdas, frenar el impulso que traían y no lo hicimos, les dimos ese partido. Si vamos a usar las piernas como excusa, entonces significa que tenemos que empezar ahora mismo con la preparación, la resistencia y la durabilidad, porque todo el mundo está pasando por eso en este momento”, concluyó.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.