Wembanyama rompió el récord con 12 tapones, pero los Wolves ganaron el 1er juego

ByMartín Gutiérrez

May 5, 2026

Victor Wembanyama volvió a escribir historia en los playoffs: con 12 tapones, estableció récord de franquicia para un juego de postemporada en la NBA (marca histórica de la liga para un partido de playoffs). Aun así, los San Antonio Spurs cayeron 104-102 ante Minnesota Timberwolves en el Juego 1 de la serie de segunda ronda. Después del partido, el entrenador de los Wolves, Chris Finch, y el propio Rudy Gobert señalaron que hubo varias faltas técnicas/acciones de goaltending no sancionadas contra el francés, y que el margen pudo haber sido mayor.

Wembanyama 12 tapones y un récord que no alcanzó: el reclamo por goaltending en playoffs

El impacto defensivo de Wembanyama fue enorme desde el arranque: acumuló 12 bloqueos para fijar el mejor registro histórico de un partido de playoffs en la liga. Sin embargo, la lectura de Minnesota no se quedó solo en el mérito individual del pívot; también apuntó a decisiones arbitrales en jugadas críticas, con Finch marcando que varios de esos tapones habrían sido goaltending no señalados.

Tras la derrota, Chris Finch sostuvo que la diferencia en el marcador podría haber sido más amplia si los árbitros hubieran sancionado esos reclamos. En su primera declaración postgame, afirmó que Wembanyama “tuvo muchos tapones” y que además hubo “un par” de goaltendings no cobrados, puntos que el equipo hubiera querido recuperar.

Este martes, Finch volvió a hablar con los medios y endureció su postura, elevando la cantidad de acciones discutibles. Explicó que, al revisar el partido, “al menos cuatro” de las jugadas encajarían como goaltending y que quizá fueran “hasta cinco”, remarcando que le resultó alarmante que ninguna haya sido cobrada. En ese sentido, describió el contraste: se trata de un tapón generacional —de 7 pies y 6 pulgadas (aclaró que en realidad mide 7-4)— que “va a por todo”, pero que no existiría una “conciencia” reforzada de que algunos bloqueos podrían terminar siendo goaltending. Finch puso ejemplos concretos: mencionó la tercera posesión como un goaltending “limpio y obvio”, y sostuvo que si se contabilizaban cuatro, serían ocho puntos. Cerró con una comparación de impacto: destacó el valor enorme de ocho unidades en un juego NBA y lo conectó con el porcentaje, señalando que eso equivaldría a que un 33% de los tapones de Wembanyama serían goaltending no cobrado.

Rudy Gobert acompañó el reclamo. En conferencia, dijo que si se miran las jugadas “probablemente” había tres o cuatro goaltendings, y remató con ironía deseando “ese tipo de trato” también para él.

  • Finch: sostuvo que habría “al menos cuatro” y quizá “hasta cinco” goaltendings no sancionados.
  • Gobert: consideró que podrían ser “tres o cuatro” esas acciones.
  • El dato que más enfatizó Finch: 33% de los tapones de Wembanyama serían goaltending no cobrado (según su estimación).

Las jugadas que mencionaron: Shannon, Gobert y Randle, con ejemplos de decisiones discutidas

Finch ubicó específicamente la tercera posesión del juego como una violación evidente. Allí, Terrence Shannon Jr. encaró en el contraataque y levantó la pelota hacia el aro; Wembanyama se abalanzó para despejarla desde el costado y la acción terminó en tapón. Incluso el propio Wembanyama pareció reconocer que era una situación de goaltending: frenó un instante y extendió los brazos antes de volver al otro lado de la cancha, pese a que no llegó el silbato.

Además de esa jugada, el reclamo incluyó otras situaciones. Finch y la conversación posterior también mencionaron un foul claro que no habría sido sancionado sobre Gobert en una posesión posterior, y otro goaltending no cobrado en el segundo cuarto: cuando Julius Randle recibió la pelota cerca del tablero y la elevó, Wembanyama la apartó con contacto/contención desde arriba, en una acción que quedó en la zona de disputa de “si fue o no goaltending”.

La nota original también remarcaba que “casi todos” los tapones de Wembanyama en el repaso de momentos se habrían acercado a la zona de goaltending o faltas, aunque con un matiz: una de las capturas del video venía con una leyenda que calificaban como exagerada.

Contexto defensivo de Wembanyama y lectura para Minnesota: lesiones, localía y lo que sigue

Más allá del debate arbitral, el punto de fondo es que Wembanyama llegó a este Juego 1 con un historial que explica por qué Minnesota no puede “dormirse” en este tipo de jugadas. En sus primeros tres años en la liga, lideró el rubro de tapones en cada una de sus temporadas y nunca promedió menos de 3.1 bloqueos en una campaña completa. Su combinación de envergadura, atletismo y timing le permite hacer acciones que pocos jugadores —por no decir ninguno— pueden reproducir, y eso suele derivar en que, en decisiones cerradas tipo “50-50”, se le conceda el beneficio de la duda. Aun así, Finch remarcó que ejemplos como el de Shannon “no pueden pasarse por alto”, especialmente en playoffs, donde cada punto cuenta.

La lectura positiva para los Timberwolves, más allá de la bronca por las decisiones, es que se llevaron el Juego 1 de visitante y así recuperaron terreno para pelear la localía en la serie. Además, pese a las preocupaciones por lesiones, Minnesota encontró forma de sostenerse: Anthony Edwards salió desde el banco y jugó solo 25 minutos por una lesión de rodilla, mientras que Donte DiVincenzo (por Aquiles) y Ayo Dosunmu (por pantorrilla) estuvieron fuera.

Con ese panorama, los Wolves dejaron el Juego 1 a su favor en la ruta y quedaron a solo tres triunfos de lograr lo que sería su tercera aparición consecutiva en una Final de Conferencia del Oeste.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.