Spurs: el riesgo de dar minutos a Wembanyama podría pagarles en playoffs

ByMartín Gutiérrez

Apr 17, 2026

Cuando se confirmó que Victor Wembanyama, que venía de estar afuera desde el lunes por una contusión en una costilla, finalmente iba a presentarse el viernes, era lógico pensar que jugaría apenas lo necesario: esos 20 minutos mínimos para que el partido contara dentro del requisito de 65 juegos para ser elegible a los premios de postemporada. Y, aun así, con los San Antonio Spurs ya asegurados como el segundo mejor equipo del Oeste, parecía razonable imaginar que el francés no exigiría de más el cuerpo en un regreso “administrado”.

No terminó siendo así. Wembanyama no pasó por mucho más que esos 20 minutos, pero en los 26 minutos y algunos segundos que disputó, dejó claro que no vino a cuidarse: anotó 40 puntos, capturó 13 rebotes y repartió cinco asistencias frente a Dallas Mavericks. El dato más llamativo: fue el juego más rápido en la historia de la NBA en llegar a un 40-10-5 (40 unidades, 10 o más rebotes, cinco o más asistencias).

Wemby explotó en la victoria de San Antonio.

👽 40 PTS
👽 13 REB
👽 5 AST
👽 2 BLK

Con apenas 26 minutos y 13 segundos, el francés firmó el 40 puntos / 10 rebotes / 5 asistencias más veloz de la historia de la liga.

La elegibilidad y el golpe al debate del “MVP”

Con el partido del viernes, Wembanyama ya llegó al requisito de 65 juegos. En ese recuento, también cuenta el partido de la NBA Cup Final, aunque las estadísticas de ese juego no se utilicen para los números del premio. A partir de ahí, su candidatura a Jugador Defensivo del Año queda prácticamente asegurada, y además se perfila como un nombre firme para el primer equipo del All-NBA.

Más allá del premio defensivo, el cierre del argumento de MVP fue contundente. Wembanyama no ocultó su intención de pelear por el galardón más grande, y esa competitividad se siente genuina, sin ningún tinte de pose. Si la defensa realmente pesa tanto como se dice, entonces cuesta encontrar un jugador más determinante para considerarlo el más valioso de la liga.

Ahora bien, no se puede mirar el MVP sin mencionar a sus rivales. Shai Gilgeous-Alexander aparece como el gran favorito en las casas de apuestas (a -5000 en DraftKings), mientras que Nikola Jokic figura con mejor coeficiente (+4500). En ese contexto, Wembanyama (+2000) probablemente no se lleve el MVP, lo que abre otra pregunta: si el resultado final es incierto, ¿tenía sentido que jugara el viernes?

El riesgo de lesión: lo que estaba en juego para San Antonio

Acá puede haber debate real. En las últimas semanas se vieron lesiones importantes que condicionaron fuerte el techo de varios equipos de cara a los playoffs. Los Angeles Lakers perdieron a Luka Doncic y a Austin Reaves, y pasaron de ser un candidato a algo más parecido a un regreso temprano: todo indica que su destino sería una eliminación en la primera ronda. Cade Cunningham, por su parte, sufrió un colapso pulmonar, aunque con suerte se recuperó y ya está de vuelta jugando para Detroit Pistons.

En San Antonio, el punto era más delicado: ¿el riesgo de perder a Wembanyama justo antes de playoffs por una lesión “rara” superaba la recompensa de llegar al umbral de 65 juegos para ser elegible a los premios? Mucha gente diría que no. Y quienes están en contra de la regla de los 65 encuentros sostendrían que ni siquiera deberían haberlos puesto ante esa disyuntiva.

Pero la cuestión cambia si el motivo de jugar el viernes no era solo el acceso a premios.

Los Spurs ya tenían asegurado el segundo puesto del Oeste, sí. Sin embargo, tras ganarle el viernes a Dallas, quedaron con una ventana para influir en el camino de playoffs: todo depende de cómo les vaya el domingo contra Denver Nuggets.

Si San Antonio vence a Denver, y en paralelo Los Angeles Lakers le gana a Utah Jazz, entonces los Nuggets caerían al cuarto puesto. Eso implicaría que los Spurs evitarían tanto a Denver como a Oklahoma City Thunder hasta, como mínimo, las Finales de Conferencia. Si Denver y Oklahoma City se cruzan entre sí en la segunda ronda, la consecuencia es clara: San Antonio solo tendría que ganarle a uno de esos dos para llegar a las Finales.

En cambio, si los Spurs pierden el domingo contra los Nuggets, Denver terminaría como tercero y San Antonio tendría que lidiar con ellos en una serie de segunda ronda. Después, para avanzar en el Oeste, tendría que superar al primer sembrado y vigente campeón, justamente los Thunder. Y ahí está la diferencia clave: ganar uno de esos cruces en una serie al mejor de siete ya es difícil; hacerlo dos veces, contra rivales de ese nivel, se vuelve todavía más cuesta arriba.

Visto desde ese ángulo, existe una lógica para haberle dado minutos a Wembanyama el viernes, con el objetivo de asegurar el triunfo ante Mavericks. La respuesta final la darán los próximos partidos: si el domingo San Antonio vuelve a apostar por él, entonces el riesgo no habría sido solamente por la regla de los 65; si no lo hace, el argumento se reduce a un motivo puramente administrativo.

¿Mereció la pena el riesgo? El “plan MVP” que podría seguir

En lo personal, la idea de jugar a Wembanyama únicamente para alcanzar un trigésimo quinto partido dentro del límite de los 65 parece poco razonable, incluso comprendiendo el deseo de premiar a la figura de la franquicia por la temporada extraordinaria que viene firmando. Y aunque los Spurs “zafaron” y no pagaron el precio, la sospecha es que el motivo no fue el único.

La lectura apunta a que San Antonio quiso ganar ese juego del viernes, y que por eso ahora tiene un incentivo muy concreto para ganar el domingo. En esa línea, la expectativa es que Wembanyama vuelva a la cancha: no solo por el resultado en sí, sino porque aparece otra oportunidad de empujar, una vez más, el argumento del MVP con hechos.

La pregunta final es si una actuación dominante, con una victoria de San Antonio sobre Nikola Jokic y los Nuggets en un partido con implicancias reales para la clasificación, alcanza para modificar el gusto de los votantes. Es cierto que, aun si Denver intentara evitar a Oklahoma City en una hipotética segunda ronda, el contexto favorece a San Antonio: un triunfo así podría dejar una imagen difícil de ignorar.

Aun así, por cómo se ve el panorama, lo más probable es que el MVP termine siendo para Gilgeous-Alexander. Pero Wembanyama quiere el premio, tiene argumentos, y el domingo aparece como una chance de sumar un “punto final” adicional sobre su caso, especialmente porque a San Antonio le conviene ganar más de lo que puede parecer a primera vista, aun estando ya asegurado su lugar en la tabla.

Was being eligible for MVP worth the injury risk?

Why Friday’s win was significant for the Spurs

Can Wemby win the MVP?

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.