Los Toronto Raptors parecían encaminarse a una derrota en tiempo extra que podía marcar el final de su temporada. En el sexto juego de la primera ronda ante Cleveland Cavaliers, el equipo canadiense venía de desperdiciar una ventaja de 11 puntos de cara al último cuarto y, con el marcador muy apretado, todo indicaba que el golpe final se lo iba a llevar la visita.
El triple que cambió el destino en Scotiabank Arena
Sin embargo, apareció una de esas escenas que el aro parece regalar solo en casa. En el mismo cesto donde Kawhi Leonard había desatado el recuerdo del “cuatro rebotes” que dejó sin reacción a los 76ers en 2019, RJ Barrett encontró la respuesta en los segundos finales.
Con Toronto perdiendo 110-109, Barrett clavó un triple para pasar al frente en los instantes finales: la pelota tocó el aro, rebotó hacia arriba y terminó cayendo directa a la red. El reloj marcaba 1.2 segundos para el final, lo que obligó a Cleveland a salir a buscar una última acción… pero ya sin tiempo para cambiar el desenlace. El resultado fue el gol decisivo que forzó un séptimo juego.
Un rebote “familiar” y una línea de tiempo parecida
La jugada tuvo un aire de déjà vu. El rebote y el desenlace recordaron el que tuvo Tyrese Haliburton en el Juego 1 de las Finales de Conferencia Este del año pasado contra Knicks: también allí el balón “encajó” de manera similar para empujar el partido a la prórroga.
Haliburton, de hecho, no pudo evitar notar la similitud: la escena le sonaba conocida incluso mientras la serie seguía en marcha.
Ahora, Barrett y los Raptors van a intentar que esa porción de suerte funcione como impulso para un tramo todavía más memorable por el Este, en la misma línea de esos recorridos que se arman con un momento de quiebre.
La secuencia rara de Cleveland en el cierre
El triple ganador de Barrett llegó después de una cadena de hechos poco ordinaria por parte de Cleveland, justo cuando el conjunto de Ohio tenía la chance de liquidar el encuentro antes de que Toronto pudiera remontar.
Con 18 segundos por jugar, Cavaliers realizó el saque para Dennis Schröder. El base tuvo dificultades, pero alcanzó a cruzar la mitad de cancha. A partir de ahí, vino el error: terminó lanzando un pase apresurado e imprudente hacia Evan Mobley por la banda.
El balón se le escapó a Mobley y salió fuera de la cancha con 10 segundos en el reloj. Esa pérdida de control abrió la puerta para que Toronto y Barrett tuvieran el último intento ganador, el que terminó transformándose en el triple que forzó el Juego 7.
El cambio de cancha y lo que viene en el Juego 7
La serie ahora vuelve a Cleveland, donde los Cavaliers buscarán sostener una racha clave: en este enfrentamiento, cada partido disputado en casa fue ganado por el equipo local.
Para lograrlo, Cleveland deberá primero digerir el golpe anímico de ver cómo una oportunidad de cerrar se escapó en un triple de Barrett que parecía destinado a quedar en nada. Pero además tendrá que enfrentarse a algo que pesa en playoffs: su historial reciente de frustraciones en la postemporada, que lo obliga a reaccionar rápido y ajustar el cierre de los partidos para no repetir los mismos errores.