Nuggets vs Timberwolves: claves del Game 6 para seguir el duelo en playoffs

ByMartín Gutiérrez

Apr 30, 2026

En los próximos días, uno de estos dos equipos va a quedar con una sensación amarga: perder demasiado tiempo en la primavera de la NBA, después de haber llegado con todo a esta instancia. Denver viene de una racha sólida en playoffs: ganó al menos una serie en seis de los últimos siete postemporadas y acumula diez series ganadas desde 2019. Minnesota, en cambio, no tiene un historial tan largo, pero sí un dato que pesa: fue el único equipo que alcanzó las Finales de Conferencia en cada uno de los dos años anteriores. Para llegar a esa instancia, tuvo que ganar cuatro series seguidas; eso superó el total (dos) que el club había conseguido en sus primeras 37 temporadas.

Una eliminación en seis o siete partidos —Minnesota manda 3-2 y el martes del jueves volverá a jugarse en el Target Center— impactaría fuerte. Por eso, es razonable esperar que la intensidad, la dureza y el volumen dentro de los estadios suban en la misma medida que lo hace la apuesta deportiva.

Qué mirar en el Juego 6 (9:30 p.m. ET)

  1. El giro de Jamal Murray para cambiar el relato

    El pedido que enfrenta Nikola Jokić para sellar una victoria de playoffs —un triple-doble— es enorme, pero es exactamente lo que el propio Denver le exige hasta ahora. Hasta el momento, el equipo necesitó dos actuaciones de ese calibre por parte de su tres veces MVP de la Kia: cuando apareció, Denver ganó; cuando no estuvo a la altura o ni siquiera se acercó, los Nuggets acumularon tres derrotas.

    ¿La vía más directa para aliviar parte de esa presión global? Que Jamal Murray se despierte con una versión “de vuelta atrás”, de esas que aparecen en playoffs para torcer partidos.

    Murray promedia 26 puntos frente a Minnesota, pero no fue eficiente. Su porcentaje general de campo quedó en 37,5%, su acierto desde el perímetro en 27,5% y también su producción en dobles en 43,1%: todo eso representa sus peores números en playoffs a nivel de carrera. Además, sus 22,4 tiros por partido son el máximo que registró en una postemporada. Y si bien sus 7,2 intentos desde la línea de libres son un récord personal, también es cierto que en las tres derrotas de Denver lleva solo 5,3 lanzamientos desde la línea.

    El propio Murray suele sostener la calma cuando el partido aprieta, gane o pierda. Pero el entrenador David Adelman también le bajó la ansiedad al tema de su impacto, marcando que la consistencia es clave.

    “Cuando atraviesas momentos muy duros y el mundo a tu alrededor entra en pánico, tenés que mantenerte constante. Él lo hizo”, remarcó Adelman.

    De todos modos, suele pasar que cuando Murray genera más caos, los demás jugadores de Denver encuentran mejores espacios. Y la noche grande del miércoles en Detroit, protagonizada por líderes del estilo de Cade Cunningham (Detroit Pistons) y Paolo Banchero (Orlando Magic), funcionó como un recordatorio de cómo puede lucir la “teatralidad” de playoffs de Murray.

    En el Juego 5, Jokić volvió a parecerse a su versión de siempre para encender a Denver. Ahora le toca a Murray tomar el turno.

  2. De insultos a silbidos, y de vuelta: McDaniels en la mira

    Jaden McDaniels pareció abrazar el rol de “heel” en la serie: se dedicó a ponerle combustible al clima contra Denver y su gente. Primero, insultó las capacidades defensivas de los Nuggets después del Juego 2. Luego, sumó una canasta que terminó siendo irrelevante y que le cayó particularmente mal a Jokić al final del Juego 4. Como era de esperar, el lunes Ball Arena lo recibió con silbidos y abucheos constantes, y aun así, al menos hacia afuera, McDaniels no mostró demasiada preocupación.

    En ese contexto, un compañero veterano como Mike Conley le soltó una frase para ponerlo en perspectiva: “Le dije que, por mucho odio que te estén tirando esta noche, cuando vuelvas a Minnesota te van a dar cien veces más cariño”.

    El “apagafuegos” defensivo de 1,98 metros suele no recibir el mismo trato de vuelta de manera habitual. Pero con Anthony Edwards (rodilla golpeada) y Donte DiVincenzo (rotura de Aquiles) fuera, Denver pudo complicarle el trabajo a McDaniels con más margen. Normalmente rinde bien tanto en casa como de visitante, pero este regreso al Target Center abre una oportunidad real para mejorar.

    En el Juego 5, McDaniels tomó apenas tres rebotes y, en la derrota 125-113, quedó igualado con el peor +/- del equipo de Minnesota: -25. También falló tres triples más, llevándolo a 1 de 14 en la serie. Ese rendimiento equivale a 7,1%, una caída drástica respecto del 41,2% que tuvo durante la temporada regular.

  3. Denver necesita cerrar las puertas del poste

    En los primeros cuatro juegos, Minnesota se impuso a Denver en la pintura por un total de 70 puntos: fueron, en buena parte, los momentos en los que el ataque del equipo empezó a “encenderse” de verdad a medida que se desarrollaba el Juego 1. Sin embargo, en el Juego 5, Denver llegó a tener una ventaja de 12 puntos en esa misma zona.

    Los ataques casi incontrolables hacia la línea de fondo que terminaron alimentando el gesto burlón de McDaniels hacia los defensores de Denver se cortaron con mayor efectividad. Al no tener que preocuparse tanto por Edwards y DiVincenzo como tiradores desde el perímetro, Adelman pudo ordenar a sus jugadores para llenar el carril y obligar a rutas más directas y menos cómodas hacia el aro. Además, la ausencia de esos titulares también abre un camino para un estilo más agresivo: cuando está disponible, el equipo puede castigar por dentro con más fluidez.

    En sus dos derrotas, Minnesota generó aproximadamente el 30% de sus tiros en la pintura (cerca del aro), mientras que en sus tres victorias ese porcentaje subió al 40%.

    “No me gustó nuestra toma de decisiones en la pintura. La decisión alrededor del aro no fue buena en la mayor parte de las veces: a veces tenés que terminar mejor y a veces tenés que hacer la jugada que aparece”, señaló el entrenador Chris Finch.

    Para Denver, la prioridad vuelve a ser clara: obligar a Minnesota a volver a intentar controlar el centro del campo, para que el ataque no encuentre pasillos fáciles.

* * *

Steve Aschburner escribe sobre la NBA desde 1980.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.