En el marco del Mes del Legado de Asiáticos Americanos, Nativos de Hawái y Habitantes de las Islas del Pacífico, la NBA vuelve a poner el foco en un hito que se reconoce desde la propia oficina de la liga: se cumplen 10 años de AAPI Professional Exchange (APEX), el grupo de recursos de empleados asiáticos de la institución.
La iniciativa nació con la idea de fortalecer el vínculo y la representación. Con el paso del tiempo, se transformó en una comunidad sólida, con más de 200 integrantes, que hoy impulsa actividades y programas más allá del simple intercambio laboral.
De un vistazo
- APEX cumple 10 años dentro de la NBA.
- El grupo cuenta con más de 200 miembros.
- Empezó como una red de conexión interna y luego creció hacia desarrollo profesional, celebraciones culturales y voluntariado.
- En 2018 organizó su primer simposio interligas con representantes de NBA, NFL, MLB, NHL y MLS.
- Durante el período de Stop Asian Hate y el contexto de la pandemia, el foco se movió hacia abogacía, apoyo y seguridad laboral.
- También se impulsan “levity moments”, instancias para reunirse y conectarse fuera de las tareas diarias.
Bryan Ju, uno de los líderes fundadores de APEX, explicó que cuando se sumó a la NBA vio una oportunidad concreta para que la liga invirtiera en el desarrollo de futuros referentes AAPI. Esa necesidad, remarcó, fue la base sobre la que se sostuvo el proyecto.
En los primeros pasos, el grupo priorizó juntar a personas para que pudieran conocerse entre colegas. La lógica era simple: si aparecía al menos una conexión significativa, la intención era volver y seguir construyendo relaciones en el tiempo.
Una década de cambios
Con el correr de los años, APEX se fue alejando de la idea de ser solo una agenda de encuentros. Hoy organiza programas de desarrollo profesional, celebraciones culturales, iniciativas de voluntariado y colaboraciones con actores de la industria del deporte.
Para Ilene Tsao, co-chair y participante desde el inicio, APEX rápidamente dejó de ser únicamente una iniciativa para empleados. Ella sostuvo que, además de su amor por trabajar en la liga, el grupo le permitió buscar un impacto mayor y, sobre todo, construir una comunidad que todavía no existía.
Tsao remarcó que la propuesta habilitó conexiones fuera de la rutina diaria, sin dejar de lado las experiencias compartidas y las identidades personales. “La NBA te conecta”, dijo, pero ahora también entran en juego la herencia y el modo de crianza, aspectos más íntimos que ayudan a vincularse en el trabajo.
Con el crecimiento de la organización, también cambió su misión. Al principio se trataba de fomentar la participación y crear un camino de encuentro. Con el tiempo, pasó a enfocarse en influir y ayudar a dar forma a la presencia asiática y a la cultura dentro del deporte.
Ese giro tomó especial relevancia en un contexto crítico: durante la pandemia aumentaron los episodios de odio hacia personas asiáticas. En ese período, APEX movió su atención hacia la defensa de derechos, el acompañamiento y la seguridad del personal.
Tsao resumió el cambio en la necesidad de crear un espacio seguro y ofrecer los recursos adecuados para que todos se sientan escuchados y respaldados. Ju, por su parte, contó que la organización se fue adaptando a las necesidades reales de su comunidad: primero construir comunidad y red profesional; luego, con el impulso del movimiento Stop Asian Hate, garantizar que los empleados se sintieran protegidos.
Ampliar el alcance
A lo largo de los años, APEX también extendió su influencia más allá del ámbito de la NBA. El grupo se asoció con organizaciones del ecosistema deportivo, organizó simposios con otras ligas profesionales y trabajó junto a entidades sin fines de lucro enfocadas en el apoyo a jóvenes asiático-americanos.
Uno de los hitos más grandes llegó en 2018, cuando APEX llevó adelante su primer simposio interligas. Allí participaron representantes de NBA, NFL, MLB, NHL y MLS, con una idea clara: visibilizar a un conjunto de líderes asiáticos con impacto dentro de la industria deportiva.
Catherine Chao, que trabaja en la NBA desde hace casi tres años y se sumó como co-chair el año pasado, sostuvo que APEX ayuda a generar una sensación de calidez y pertenencia en el lugar de trabajo. Además, puso el foco en lo que denomina “levity moments”: oportunidades para que los empleados se reúnan y conecten fuera de las responsabilidades laborales.
En esa misma línea, Chao definió que esos instantes son importantes porque pueden volver el trabajo más disfrutable.
Una comunidad más inclusiva
La búsqueda de inclusión también se refleja en la variedad de actividades. APEX sigue generando espacios a través de celebraciones del Año Nuevo Lunar, eventos comunitarios, torneos de mahjong y sesiones con invitados, incluyendo la presencia de Jeremy Lin, para que los empleados se sientan vistos, recibidos y conectados.
Chao subrayó que no se trata solamente de “crear un lugar seguro”, sino de invitar activamente a las personas a ser parte. Para Ju, además, el deporte tiene una capacidad particular para unir: se apoya en valores compartidos y en la camaradería que genera la competencia.
De cara a la próxima década, los responsables del grupo esperan que ese impulso continúe tanto dentro de la organización como en el ámbito del básquet en general. Ju expresó su deseo de que, en 10 años, haya más jugadores asiáticos en la cancha y que sientan una pertenencia más fuerte dentro del juego.
Para Tsao, el éxito de APEX ya se nota en la comunidad construida. Incluso si ella, Bryan y Cat dejaran sus roles mañana, aseguró que el proyecto podría sostenerse: se volvió parte de lo que está incorporado en la NBA.