Mitchell se ilusiona: cruces de playoffs 2026 con promesa de locura y duelo en el Este

ByMartín Gutiérrez

Apr 18, 2026

La postemporada de la NBA 2026 ya está en marcha y, por cómo se vienen acomodando los cruces, todo indica que puede ser un tramo de locura desde ahora y hasta junio. Donovan Mitchell, por ejemplo, siente que este es su mejor momento para levantar el título: el de Cleveland aparece como un equipo hecho para pelear en serio, aunque el camino por el Este no se vea sencillo. En la Conferencia, el panorama arranca con un dato que pesa: los Pistons ganaron 60 partidos en la temporada regular, y además los Celtics llegan con Jayson Tatum de vuelta. Y si hay algo que no hay que subestimar, son los Knicks: un equipo de alto volumen ofensivo, capaz de lastimar a cualquier ritmo.

En el Oeste, la dificultad se vuelve todavía más extrema. La imagen que mejor resume el nivel del torneo es la de Minnesota: si se respetan las ubicaciones, los Timberwolves tendrían que atravesar en forma consecutiva a los Nuggets, a los Spurs y al Thunder antes de siquiera saber quién sale del Este. Y si los sembrados se mantienen, la lógica marca que Spurs y Nuggets—dos de los mejores equipos de la liga—queden obligados a cruzarse en segunda ronda, para después recién encarar al campeón defensor, el Thunder.

Igual, en playoffs no sirve mirar demasiado lejos. La consigna es simple: serie a serie, partido a partido. Por eso, a continuación aparecen las proyecciones para la primera ronda, con pronósticos distintos y, en varios casos, con la misma idea de fondo: el que mejor sostenga la intensidad y la ejecución en defensa, va a imponer el ritmo.

Botkin: Pistons en 6. La serie se volvió mucho más interesante después de que el Magic dejó al Hornets sin reacción el viernes. Sé que es solo un juego y que el rival era Charlotte, pero también es cierto que Orlando es el equipo que se esperaba desde el inicio: mucha defensa asfixiante, y Paolo Banchero con actuaciones de estrella. Detroit y Orlando se parecen en un punto central: ambos hacen gran parte del daño en la pintura, sufren para disparar con regularidad y sostienen un estilo defensivo agresivo. Puede terminar siendo una pelea de desgaste, de esas que se definen por pequeños detalles y por quién aguanta mejor. Orlando no parece un octavo sembrado “típico” en cuanto a talento, y Detroit tampoco sería el uno “típico” en ese mismo sentido. Con todo, los Pistons son muy buenos y, en este contexto, el argumento pesa más por lo que Orlando mostró durante la mayor parte de la campaña que por lo que hizo en un partido de play-in.

Gonzalez: Pistons en 5. Acá hay potencial para una serie físicamente durísima, casi de golpe por golpe, con mucho choque y poca comodidad. La pregunta es si los que suelen añorar cuando en la NBA se veía más seguido marcadores por debajo de los 100 puntos van a disfrutar este tipo de cruces.

Herbert: Pistons en 5. Si pudiera creer que Orlando iba a sostener, durante toda la serie, la intensidad que mostró el viernes ante Charlotte, entonces sí me animaría a pensar en un desarrollo largo, incluso hasta siete partidos. El problema es que no puedo confiar en el Magic, no al nivel que exige una serie de esta clase.

Maloney: Pistons en 5. Hay similitudes entre ambos conjuntos, sobre todo por su manera de jugar: son equipos que se meten el cuerpo, que van al contacto y que no regalan nada. Aun así, Detroit fue el equipo más sólido y constante a lo largo de toda la temporada regular, y eso termina marcando la diferencia.

Quinn: Pistons en 4. El equipo que llega desde el play-in, con dudas ofensivas pero con una defensa dura, no tiene demasiadas chances contra un conjunto de 60 triunfos que también se caracteriza por ser difícil de quebrar por el lado defensivo. En términos de identidad, Detroit es la versión más completa de lo que Orlando intenta ser. La defensa es mejor, el rebote suele ser mejor, y además hay atletas con más recursos. Y el dato que completa la ecuación es que el pick número 1 de Detroit ya creció hasta convertirse en un jugador de nivel All-NBA. En ese contexto, no parece sencillo “ganarle” a los Pistons en su propio terreno.

Salerno: Pistons en 5. Yo llegaba con expectativas altas por Orlando antes del inicio de la temporada. En gran parte del año, sin embargo, el Magic no terminó de estar a la altura pese a que la plantilla era de mi agrado. Un triunfo desde el play-in ante Hornets no cambia demasiado la sensación. Sí, imagino que Orlando puede robar un partido en casa, pero aun así el cierre pinta como un “barrido con un robo”, una barrida en versión extendida.

Wimbish: Pistons en 6. Esto va a ser una pelea de roca: básquet de contacto, de bajas anotaciones y de mucha defensa. Hay que prepararse para series con aire ochentoso, donde el marcador se mueve con cuentagotas. Para los que disfrutan el lado defensivo por encima de todo, esta serie promete ser un festín. Personalmente, no espero otra cosa.

Botkin: Celtics en 5. Asumo que Joel Embiid no estará disponible durante toda la serie, aunque incluso si regresara, igual veo a los Celtics demasiado completos. Boston aparece como el conjunto más integral del Este y para superarlos en una serie al mejor de siete hace falta mucho más que lo que Filadelfia suele ofrecer en el momento clave. Igual, creo que Tyrese Maxey puede hacerse protagonista en al menos un encuentro.

Gonzalez: Celtics en 4. (Pronóstico directo a Boston en cuatro juegos.)

Herbert: Celtics en 5. Con Embiid en cancha esto podría haber sido más parejo. Pero ya está: sin esa variable, la lectura se inclina a Boston.

Maloney: Celtics en 5. Boston tiene sus problemas cuando enfrenta bases y escoltas pequeños y rápidos, como Maxey y VJ Edgecombe. Aun así, el nivel de talento y la profundidad de los Celtics terminan pesando más que esas dificultades puntuales.

Quinn: Celtics en 5. Maxey puede complicar a una defensa de Boston que es muy buena, pero que no siempre tiene el mismo caudal de defensores veloces. Sin embargo, para que esta serie se sostenga competitiva hacía falta un Embiid sano contra una estructura interna algo endeble de Boston. Como no sabemos su estado, la expectativa es que Boston se lleve la serie con relativa comodidad.

Salerno: Celtics en 5. Celtics y 76ers dividieron la serie en temporada regular 2-2, pero los cuatro partidos se jugaron sin Jayson Tatum. Con la disponibilidad de Joel Embiid en el aire, Boston debería salir con una barrida “de caballeros”, es decir, sin extenderse demasiado.

Wimbish: Celtics en 5. El final puede acelerarse o estirarse según lo que ocurra con Embiid. Si Embiid no está, el rol de Maxey puede alcanzar para robar un juego por su brillo. También podría pasar que Edgecombe—rookie—tenga una noche de ruptura. Pero, aun con esas posibilidades, el nivel actual de Boston luce demasiado alto como para que esta serie se alargue más de lo esperado.

Botkin: Knicks en 5. No creo que Atlanta sea tan buena como su marca del tramo final indicaría. En esta temporada, Mike Brown les bajó un poco la carga a los jugadores más importantes de Nueva York, y la idea era que ese descanso se note en playoffs. Si el plan funciona, los Knicks tienen dos ventajas: el tamaño y el mejor jugador de toda la serie. Si los Knicks vienen en serio, deberían encargarse de los Hawks con rapidez.

Gonzalez: Knicks en 7. El pronóstico de sorpresa se volvió casi una moda en distintos ámbitos de la NBA. Entiendo el razonamiento: los Knicks apenas se mantuvieron “en equilibrio” contra equipos que terminaron por encima del 0.500, y ese es el peor registro entre los siete conjuntos con chances de ganar el título según las probabilidades de postemporada. Pero, si los Hawks logran el golpe, ¿quién fuera de Nueva York se sorprendería realmente?

Herbert: Hawks en 6. Mirando el cierre de temporada de Atlanta, cuesta entender por qué no podrían al menos empujar a los Knicks. Imagino un guion parecido al de la primera ronda de Nueva York el año pasado, contra Detroit: podía ir para ambos lados y, en esa clase de dinámica, Atlanta podría encontrar su oportunidad.

Maloney: Knicks en 6. Atlanta llegó con mejor récord y también mejor valoración neta desde el All-Star. Además, es un candidato relativamente popular para dar la sorpresa. Pero, más allá del gran tramo final de los Hawks, yo confío más en Jalen Brunson y en el resto de su estructura cuando el partido se pone de verdad de cara a la serie.

Quinn: Knicks en 6. Es una serie con potencial real, porque ambos equipos tienen defensores con perfiles exactos para frenar a su estrella: OG Anunoby para Jalen Johnson y Dyson Daniels para Brunson, con intención de apagar al jugador que más puede cambiar el partido. La diferencia, para mí, está en cómo Karl-Anthony Towns se mida contra una línea interna de Atlanta que suele ser más chica. Si Towns logra quedarse con la ventaja que debería, los Hawks no van a tener el fuego ofensivo para sostener el ritmo.

Salerno: Knicks en 6. Los Hawks tienen defensores para ponerle presión a Brunson y eso puede volver la serie más interesante. Aun así, el punto final se define por quién tiene al mejor jugador: en ese duelo, Nueva York termina llevando ventaja. También suma que Atlanta fue 23-30 en partidos de temporada regular contra equipos con marca ganadora (o sea, contra rivales que no eran “de relleno”).

Wimbish: Knicks en 6. Es de las series más atractivas de la primera ronda. No estará Trae Young como villano para cada jugada contra los Knicks, pero Nueva York se va a encontrar con varios “villanos” alternativos dentro del plantel de Atlanta. Jalen Johnson es el tipo de jugador del que los obsesivos del básquet vienen hablando desde hace un par de años. En un escenario como Madison Square Garden, tiene la chance de romperle el corazón a muchos hinchas de Knicks y, al mismo tiempo, presentarse ante público más casual.

Botkin: Cavs en 6. Donovan Mitchell es una pieza electrizante en playoffs. Toronto, en cambio, no tiene un nivel suficiente en media cancha para imponerse de forma constante. Ambos equipos son profundos, pero los Raptors intentarán sacar ventaja desde el banco. Igual, no creo que puedan sostenerlo contra Cleveland durante toda la serie.

Gonzalez: Cavs en 6. Cleveland viene de una postemporada decepcionante el año anterior. Toronto, además, es un equipo con un plantel caro para un quinto sembrado de “en el medio”. A los dos les urge salir de primera ronda: si no, la temporada se vuelve un trámite frustrante.

Herbert: Cavs en 5. Toronto va a hacer lo posible para incomodar a Cleveland. Quizás el partido se estire un poco más de lo que imagino, pero el equipo de Mitchell tiene más poder ofensivo para resolver las situaciones difíciles.

Maloney: Cavs en 6. Los Raptors fueron 21-27 contra rivales con récord ganador esta temporada: el peor registro de ese tipo entre los cinco mejores equipos sembrados de cada conferencia. Cleveland tuvo una campaña rara, con momentos y altibajos, pero aun así debería superar este cruce.

Quinn: Cavs en 5. La forma más real de Toronto para competir es a través de la transición: son un equipo fuerte en el contragolpe rápido, y Cleveland no defiende tan bien en esa transición. Pero esto es playoffs, donde el ritmo suele bajar. Con Immanuel Quickley tocado, a Toronto se le va a hacer muy difícil anotar en media cancha. Sus centros tradicionales tampoco son tan móviles como para frenar con efectividad los pick and roll de James Harden. Si Toronto juega con cambios constantes y pone a Collin Murray-Boyles como centro, entonces sí queda expuesto contra Jarrett Allen y Evan Mobley. Sin buenas respuestas, la proyección es una victoria relativamente cómoda para Cleveland.

Salerno: Cavs en 6. En la temporada regular, Toronto le ganó los tres enfrentamientos a Cleveland. Pero esos partidos fueron antes de Thanksgiving: entre esa fecha y ahora, el contexto parece de otra era. Igual sigo muy confiado en Cleveland: creo que este es el año en el que el equipo vuelve a la Final de Conferencia.

Wimbish: Cavs en 6. Toronto va a pelear y va a mostrar resistencia contra Cleveland, pero al final la capacidad de Donovan Mitchell de elevar su juego en postemporada inclina la balanza hacia los Cavs para pasar.

Botkin: Thunder en 4. Phoenix puede ganar partidos jugando duro, pero nadie juega más duro que el Thunder. Además, la ventaja de talento de OKC en esta serie es enorme. No veo a Phoenix llevándose ni un juego.

Gonzalez: Thunder en 4. Sorprende que Phoenix esté siquiera acá. Los Suns ganaron 36 partidos el año anterior, cambiaron a Kevin Durant y, de alguna manera, mejoraron. No sé cómo se explica esa cuenta, pero el resultado es claro: 45 victorias en la temporada regular y una aparición en playoffs ya es un premio que deberían disfrutar. Porque en esta serie, no parece que vayan a encontrar victorias.

Herbert: Thunder en 4. Un reconocimiento para Phoenix: gran temporada, pero el cruce es terrible.

Maloney: Thunder en 4. Los Suns son un dolor de cabeza por su físico y por el esfuerzo constante, pero el Thunder disfruta ese tipo de enfrentamientos y, además, tiene mucha más calidad en el plantel.

Quinn: Thunder en 4. Que Phoenix llegue a playoffs ya es un éxito enorme para los Suns. Pero el play-in contra Portland fue un recordatorio: Devin Booker no está exactamente en el mismo nivel de anotación en postemporada que en otras etapas. Si Toumani Camara y Jrue Holiday le generaron problemas, ¿qué va a pasar cuando enfrente a una colección de defensores perimetrales tan fuertes como el Thunder? OKC viene de ganar 64 partidos enfrentando, además, una cantidad de lesiones que no siempre se reconoce lo suficiente. En ese sentido, el Thunder no está recibiendo el respeto que merece como un rodillo. Esta serie debería volver a mostrar por qué a mediados de temporada se habló de romper el récord histórico de victorias.

Salerno: Thunder en 4. En playoffs el Thunder es otra cosa. No veo a nadie plantándole demasiada resistencia hasta la segunda ronda. Es una barrida para el campeón defensor. El cruce que puede volverse más interesante es el segundo round contra Lakers o Rockets.

Wimbish: Thunder en 5. Dillon Brooks dijo que los Suns van a robar el Juego 1 en Oklahoma City. No sé si eso será así, pero le voy a conceder—junto con Brooks—un juego a Phoenix. El resto lo imagino más inclinado hacia OKC.

Botkin: Spurs en 6. Portland tiene una defensa peligrosa: presiona cada rincón de la cancha y no deja respirar. En papel no se ve como un equipo especialmente sólido desde el triple, pero igual tiene jugadores capaces de meter tiros cuando aparecen. Jerami Grant, Jrue Holiday, Toumani Carmara, Shaedon Sharpe, incluso Donovan Clingan puede aportar. Yo creo que Portland va a ganar al menos un par de partidos en esta serie. Y por si faltaba, Deni Avdija es una bestia: corre el piso y entra al contacto con decisión. Además, en la pintura de San Antonio está Victor Wembanyama. Para mí, los Spurs pasan, pero Portland no lo va a dejar fácil.

Gonzalez: Spurs en 5. Es posible que haya visto más partidos de Portland de madrugada que cualquier otro fuera de Portland. Llegar al cuadro principal de playoffs es un premio lindo para una temporada que sorprendió por lo positiva, y me interesa ver cómo se proyecta el equipo de cara al año próximo después de vivir esta experiencia postemporada, que para ellos debería ser corta. Le doy un juego a Portland por respeto a lo que mostró.

Herbert: Spurs en 5. Por más que me fascine la defensa de Portland, la gran pregunta es cómo va a anotar ante San Antonio. Los Spurs suelen mantener a los equipos lejos de la línea de libres. Si logran sostener algo parecido, Portland queda en problemas.

Maloney: Spurs en 4. Los Trail Blazers tienen el peor rating ofensivo entre los equipos que llegaron a playoffs. Los Spurs, en cambio, fueron terceros en valoración defensiva. Con esas cifras, no se ve el camino para que Portland anote lo suficiente como para desafiar de verdad a Victor Wembanyama y compañía.

Quinn: Spurs en 4. Gran parte de la ofensiva de Portland depende de la penetración de Deni Avdija. Y un ataque que depende de que un jugador en particular haga su trabajo no puede pedir peor par de rivales que Stephon Castle y Victor Wembanyama. No veo cómo los Blazers van a sumar lo necesario para quedarse con partidos si siguen con limitaciones de tiro. Incluso si juegan con un lineup chico y ponen a Jerami Grant como centro—tal como hicieron contra Phoenix—eso les quita rebote a través de Donovan Clingan. Para mí, el cruce es una desventaja clara.

Salerno: Spurs en 6. Portland tiene personal defensivo como para volver la serie competitiva. Mi pronóstico: Portland roba un juego en San Antonio y después termina cayendo en seis. La última vez que De’Aaron Fox estuvo en playoffs con los Kings, le fue muy bien. Los Spurs van a necesitar que Fox esté en su mejor versión.

Wimbish: Spurs en 5. Que Portland esté en playoffs fue un shock para algunos, y esa defensa es una de las razones clave por las que llegaron hasta acá. También ayudó el crecimiento de Deni Avdija con una temporada de despegue. Igual, no veo a nadie con argumentos reales para frenar con credibilidad a Victor Wembanyama. Por lógica, la serie se ve corta.

Botkin: Nuggets en 7. El factor clave acá es Aaron Gordon. Primero: que su isquiotibial esté bien y pueda sostenerlo. Segundo: su capacidad de tirar desde el triple puede castigar a Minnesota si decide poner a Rudy Gobert sobre él y usar a Gobert como un “reloj” que espera en la pintura para bloquear o proteger. Pero lo más probable es que Gobert esté más encima de Nikola Jokic. Y ese mano a mano no me gusta para Minnesota. Los Wolves son un equipo comprobado en postemporada, así que creo que esto llega lejos, pero al final pasan los Nuggets.

Gonzalez: Nuggets en 7. Es la serie más destacada de la primera ronda. Minnesota seguramente habrá sentido bronca de que Denver le ganara a los Spurs en el último día de la temporada regular, lo que dejó a los Wolves sin el seed número 3. De lo contrario, estarían jugando contra Lakers en primera ronda. Una tercera salida consecutiva de Minnesota a la Final de Conferencia se ve poco probable.

Herbert: Nuggets en 5. No creo que Minnesota le presente a Denver los mismos problemas de hace un par de años. Los Nuggets ahora están más profundos, además, y los Wolves vienen en un lugar raro desde hace tiempo.

Maloney: Nuggets en 6. Es el tercer cruce de playoffs entre ambos en los últimos cuatro años, así que Minnesota llega con confianza—y con derecho—de que puede ganar. Igual, la ofensiva de Denver fue demasiado buena en esta temporada. Los Wolves, además, no tienen tanto tamaño como antes para ponerle múltiples cuerpos a Nikola Jokić, que directamente los destrozó durante la campaña regular.

Quinn: Nuggets en 5. Varias de las cosas que hicieron posible la sorpresa de Minnesota sobre Denver en 2024 ya no aplican. Ayo Dosunmu no va a hostigar a Jamal Murray como lo hacía Nickeil Alexander-Walker. Julius Randle tampoco puede sostener el duelo contra Jokic como lo hacía Karl-Anthony Towns. Eso liberaba a Rudy Gobert para “encargarse” de Gordon, pero en realidad terminaba funcionando como protector del aro desde la zona. Con Gordon ahora como tirador confiable, ese recurso ya no está. Además, Anthony Edwards no se vio particularmente fino hacia el final de la temporada. Denver, por último, es mucho más profundo que hace dos años. No espero que a los Nuggets se les complique demasiado.

Salerno: Nuggets en 7. Es, para mí, la única serie que se va a la distancia. Y, además, es la que más me emociona. Después de perder contra OKC en segunda ronda el año pasado, Denver vuelve a estar en una colisión directa con el Thunder. Denver tiene un cruce duro en primera ronda, pero aun así los Nuggets me parecen el segundo mejor equipo del Oeste.

Wimbish: Wolves en 7. Mucha gente asume que esta serie llega hasta el final, y tiene sentido: con un Juego 7 en el horizonte, normalmente el factor local pesa. Pero yo me inclino por el golpe de Minnesota. Me parece que jugar contra Denver saca lo mejor de Anthony Edwards y de los Timberwolves, y ya he visto a este equipo rendir de la mejor manera contra este Denver.

Botkin: Rockets en 5. Kevin Durant aparece como cuestionable para el Juego 1 por un golpe en la rodilla. No imagino que no juegue, pero su salud es un tema a vigilar como posible línea de vida para los Lakers, que llegan abajo en el nivel de jugadores clave: les falta mucho. Además, tengo una sospecha de esas que aparecen en playoffs: Luka Dončić va a encontrarse la forma de meterse en la serie si los Lakers estiran lo suficiente el cruce como para que eso ocurra. Igual, no confío en los Rockets—sobre todo en los cierres. Pero al final, si Austin Reaves y Dončić no están, a los Lakers no les alcanzan los caballos.

Gonzalez: Rockets en 5. Sin Luka Dončić y sin Austin Reaves, es un golpe demasiado duro para un plantel de por sí finito como el de los Lakers. LeBron hizo otra temporada excelente, pero el peso de las ausencias es demasiado incluso para él.

Herbert: Rockets en 5. Estuve tentado de ir por la barrida, pero el golpe de Durant en la rodilla y el historial de Houston de trabarse en los momentos de cierre me hicieron cambiar. Sin embargo, por cómo está el equipo de los Lakers en el presente, tampoco puedo darle más de un juego.

Maloney: Rockets en 6. Los Rockets son difíciles de confiar, sí. Pero es imposible elegir a los Lakers si no van a contar con Luka Dončić y Austin Reaves al menos durante los primeros partidos de la serie.

Quinn: Rockets en 5. Puede ser que esté proyectando, pero me gustaría ver un último momento mágico de LeBron en playoffs. Una serie completa ganada parece demasiado pedir, pero… ¿y si por una noche vuelve el reloj para recordarnos por qué quizás es el mejor jugador de la historia? Fuera de esa fantasía, el cruce no se ve competitivo. Los Lakers desarmados no deberían poder anotar con la estructura atlética y grande de Houston, y además su defensa fue un problema incluso cuando estaban completos. En realidad, esta serie debería ser barrida. Y predecirla “es demasiado” como para James, por eso no me animo a ir por el 4-0.

Salerno: Rockets en 6. Aunque Luka Dončić y Austin Reaves se pierdan la mayor parte—o incluso todo—del cruce, Houston no está automáticamente listo para avanzar. Los Rockets han tenido momentos disfuncionales durante la temporada, pero igual creo que terminan avanzando. Puede ser, además, la última vez que Kevin Durant y LeBron James se enfrenten en un escenario de postemporada: a disfrutarlo.

Wimbish: Rockets en 6. Le damos dos partidos a ese LeBron de otra generación, con el respeto que se merece. Pero la serie podría terminar mucho más rápido si Rui Hachimura y Jake LaRavia no logran—por lo menos una vez—hacer su mejor versión para “imitar” a Luka Dončić y Austin Reaves.

No. 1 Detroit Pistons vs. No. 8 Orlando Magic

No. 2 Boston Celtics vs. No. 7 Philadelphia 76ers

No. 3 New York Knicks vs. No. 6 Atlanta Hawks

No. 4 Cleveland Cavaliers vs. No. 5 Toronto Raptors

No. 1 Oklahoma City Thunder vs. No. 8 Phoenix Suns

No. 2 San Antonio Spurs vs. No. 7 Portland Trail Blazers

No. 3 Denver Nuggets vs. No. 6 Minnesota Timberwolves

No. 4 Los Angeles Lakers vs. No. 5 Houston Rockets

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.