El domingo, a las 15:00 (ET), se conocerá por fin el orden de elección de las franquicias para el Draft de la NBA 2026. La Lotería del Draft está a la vuelta de la esquina y, con una reforma de la lotería planteada en el horizonte, esta podría ser la última temporada en la que las chances de conseguir una elección alta estén atadas de forma directa a la cantidad de partidos que un equipo perdió durante la campaña.
En criollo: para los equipos de la NBA que buscan acelerar el proceso de reconstrucción, los incentivos están más altos que nunca.
Un draft con “stack” en la cima
La parte alta del Draft aparece, desde ya, como una de las más cargadas de los últimos tiempos. Al inicio del año se hablaba de un “grupo grande” (un big three) con Darryn Peterson (Kansas), AJ Dybantsa (BYU) y Cameron Boozer (Duke). Esos nombres siguen ubicados en la franja más alta, aunque ahora podrían variar en el orden final de preferencia.
Detrás de esos tres, el panorama se ensancha con figuras que ganaron peso de manera notable durante la temporada universitaria 2025-26. La lectura general es que sumaron una dosis real de estrellato a una clase que, además de profunda, se perfila como talentosa y bien “armada” para las necesidades de distintos equipos.
De “big three” a posible “big four”
En el análisis de la previa crece la idea de que Caleb Wilson, de North Carolina, podría convertirse en el “cuarto” elemento que eleve la conversación a un big four. Es decir: ya no sería solamente un trío dominante en la parte más alta, sino un bloque más amplio de prospectos capaces de marcar diferencia desde el salto al básquet profesional.
Además, se espera que haya una tanda de bases escoltados por la lógica del “one-and-done” (en este caso, jugadores que cumplirían ese perfil) en el tramo medio de la lotería. Se mencionan cuatro nombres con perfil de base líder: Darius Acuff Jr. (Arkansas), Kingston Flemings (Houston), Keaton Wagler (Illinois) y Mikel Brown Jr. (Louisville). La expectativa es que ese grupo reciba minutos y protagonismo rápido, y por eso aparecen como candidatos a ser seleccionados alrededor del centro del sorteo.
El cuadro se completa con una dupla de freshmen de Arizona que, a fuerza de impacto, empujaron a los Wildcats hasta la Final Four. Si se mira el conjunto, la proyección más instalada es que las primeras 10 elecciones provengan de la misma generación universitaria repleta de talento, con varios jugadores que llegarían desde el mismo “ecosistema” de alto nivel.
La lotería y el peso de las probabilidades
Si la historia sirve como brújula, el sorteo del domingo casi seguro traerá alguna sorpresa en la noche. Ahora bien, este mock draft está construido con la idea de que ganen las probabilidades “puras” (es decir, la probabilidad directa), sin que eso implique que sea una réplica exacta de lo que podría pasar en el mundo real.
A la vez, la proyección también incorpora necesidades de equipo y el historial de selección de las franquicias, por lo que no debe tomarse como una foto definitiva ni como una representación total del tablero más reciente que se esté manejando en la previa.