La noche de playoffs dejó dos mensajes bien claros: Oklahoma City tiene un fondo de banca que puede desarmarte el partido y, además, está mostrando carácter cuando el rival arranca con todo. Más allá de lo que pase en la serie de Thunder vs. Spurs, la jornada también trajo definiciones individuales: Bam Adebayo fue reconocido por su trabajo social y se conocieron las selecciones All-Defensive de la temporada 2025-26, con Victor Wembanyama encabezando el rubro defensivo por primera vez como unánime.
Los números
- Marcador (Game 3): Thunder 123, Spurs 108.
- Líder anotador: Shai Gilgeous-Alexander con 26 puntos; Victor Wembanyama también hizo 26 en San Antonio.
- Líder en asistencias: Shai con 12 asistencias (mejor marca de su carrera en playoffs).
- Producción de la banca: OKC sumó 76 puntos desde el banco, un factor clave para superar a San Antonio.
- Racha histórica del campeón: OKC arrancó la postemporada 10-1.
Tormenta temprana de San Antonio… y OKC que no se descompone
El arranque fue duro para Oklahoma City: antes de que se completaran tres minutos, San Antonio ya había construido un parcial de 15-0. Sin embargo, el guion cambió en el tramo decisivo: cerca del final del cuarto período, y también al cierre, OKC acumuló una ventaja de 15 puntos y terminó controlando la serie, que quedó 2-1 para los Thunder.
Shai lideró la ofensiva con 26 tantos y, además, igualó su mejor marca en playoffs en asistencias con 12. Jared McCain fue la otra gran punta: firmó 24 puntos y sostuvo el golpe desde la banca, en una noche donde el equipo metió 76 unidades saliendo desde el banco para inclinar el partido. En el lado de los Spurs, Wembanyama respondió con 26 puntos y todos los titulares de San Antonio terminaron en doble dígito para sumar 85 tantos en total. Devin Vassell llegó a los 20 en su segundo juego consecutivo con esa cifra. De’Aaron Fox, en su estreno de serie, aportó 15 puntos con 7 rebotes y 6 asistencias.
Cómo se armó el partido: ráfagas, descansos y un “daño” que llegó desde el perímetro
Tras el 15-0 inicial, Isaiah Hartenstein y Alex Caruso se encargaron de ponerle números a OKC. A los cinco minutos, con OKC arriba 19-4, Wembanyama fue al banco. Lo que vino después se volvió un patrón: Cason Wallace, Caruso y Jaylin Williams acertaron triples en una ráfaga de 15-5 para Oklahoma City durante el tramo de 3:17 de Wembanyama fuera de la cancha.
En el primer cuarto, OKC cerró solo 5 puntos por debajo (llegó a terminar el parcial con esa diferencia), pero lo corrigió rápido en el arranque del segundo: encadenó tres triples para cambiar el ritmo del encuentro. El cuarto tuvo los nueve cambios de liderazgo del juego antes de que apareciera otra pausa de Wembanyama. Más adelante, con el marcador 45-43 a favor de San Antonio a falta de 5:22 para el descanso, OKC encendió un parcial de 9-0 que obligó a volver a Wembanyama a la cancha a los 3:11. Con ese impulso, la Thunder se fue al entretiempo con una ventaja de siete puntos, apoyándose en cuatro triples de Jaylin Williams y en nueve puntos en el segundo cuarto de Shai.
Shai explicó el enfoque: “Queríamos competir. Con un 15-0 encima, no pasa nada en un parpadeo para volver al partido. Ellos te ponen a prueba de verdad, y nos gusta pensar que nosotros también somos un equipo que te desafía”. Jared McCain, por su parte, sostuvo que se trata de madurez: “No subirte demasiado ni bajarte demasiado. San Antonio va a meter rachas, pero poder devolver el golpe es enorme para nosotros”.
Ya en el complemento, Shai sumó 17 puntos en la segunda mitad, mientras McCain aportó 16: entre ambos hicieron 33 y OKC nunca volvió a soltar el control del partido. En el tercer cuarto, Shai le ganó el duelo a Wembanyama 12-9 para conservar a OKC con una diferencia de al menos dos posesiones.
El “juego dentro del juego” llegó a mitad del cuarto período: Jaylin Williams clavó su quinto triple, atravesando el contacto, y después agregó un lanzamiento desde la línea de libres para estirar a 111-96. A partir de ahí, la historia se cerró con ventaja de dos dígitos para OKC durante los últimos 6:39.
- Respuesta ofensiva tras el 15-0: luego del arranque de San Antonio, OKC ganó el tanteador 123-93.
- Impacto cuando Wembanyama no estuvo: OKC estuvo con +19 cuando Wembanyama estuvo fuera del rectángulo.
- Defensa sobre la marcha: los Thunder limitaron el tiro de Spurs a 42.5% y los dejaron en 37 rebotes totales, el registro más bajo de San Antonio en esta postemporada.
Con este resultado, los vigentes campeones dejaron la postemporada 10-1, convirtiéndose en el primer equipo desde el Heat de 2020 en arrancar una corrida de playoffs con un registro de 10-1 o mejor. San Antonio buscará empatar la serie este domingo por la noche en el Game 4 (8 ET, NBC/Peacock).
Wembanyama resumió el momento: “Obvio que iban a venir pruebas difíciles. Era esperable. Pero ahora vamos a ver de qué estamos hechos”.
La banca de OKC explota: 76 puntos que cambian la serie
Los Thunder anotaron 76 puntos desde la banca en el Game 3, dentro de un total de 123. En perspectiva, esa producción desde el banco estuvo a una posesión de distancia de los puntajes completos de dos equipos rivales en lo que va de esta postemporada.
Este estallido de la banca de OKC es el mayor registro en un Juego de Final de Conferencia desde que existen esos datos en la etapa, con la referencia de que el récord viene de 1970-71, cuando se inició la era de las Finales de Conferencia.
Cuatro jugadores de OKC terminaron en doble dígito desde el banco: Jared McCain con 24 y Jaylin Williams con 18 fueron los que más aportaron, seguidos por Alex Caruso con 15 y Cason Wallace con 11. Y no fue solo cuestión de ataque: OKC también se impuso en el “duelo de reservas”. El rubro de la banca se definió 76-23 para los Thunder, una ventaja de 53 puntos.
Mark Daigneault lo explicó desde la identidad del grupo: “Hablamos de que somos un equipo de ‘compete together’. Aunque no sepas nada de básquet, queremos que puedas decir: ‘Este equipo compite junto’”.
McCain, que llegó como la única incorporación nueva desde la última campaña ganadora, dejó claro por qué se volvió una pieza importante: sus 24 puntos lo ubican junto a James Harden como los únicos jugadores de OKC capaces de anotar 20 o más saliendo desde el banco en un juego de playoffs antes de cumplir los 23 años. Shai destacó su impacto: “Se nota la confianza. Tanto si entra como si no, en la siguiente jugada toma la decisión correcta; hace la mejor jugada para él y para los que están en cancha. Lo necesitábamos esta noche”.
McCain también remarcó el factor personal: “Mi familia me dio esa confianza. Siento que jugué partidos grandes… no las Finales de Conferencia, pero sí que puedo llevar esa confianza y ser valiente. Me encanta cómo está mi vida ahora”.
El tramo de Jaylin Williams también tuvo su sello: ya había establecido un nuevo máximo de su carrera en playoffs antes del entretiempo, y para el descanso llevaba 14 puntos, ayudando a que OKC volviera al partido. Caruso, en tanto, siguió con su racha: tras su mejor marca de playoffs en el Juego 1 (31 puntos), encadenó dos partidos seguidos con más de 15, siendo el segundo anotador del equipo en la serie con 63 unidades.
Shai cerró el análisis del impacto del banco con un elogio directo: “Caruso y J-Will entraron y lo cambiaron rápido. Realmente salvaron al grupo. Fueron especiales esta noche”.
En total, OKC acumuló 183 puntos de banca en los primeros tres juegos de la serie, el máximo en la historia de la NBA para los primeros tres partidos de una Final de Conferencia.
En el plano colectivo, además de que Shai lidera el goleo de esta postemporada con 28.5 puntos por partido, OKC tiene ocho jugadores promediando 8 o más unidades y siete que registran al menos un robo por juego. Ese perfil sostiene a los Thunder con la ofensiva más alta en puntos de los playoffs (120.9 por partido) junto con la segunda mejor marca de robos por juego (10.6). Y el potencial no es menor: este ritmo haría que OKC fuera el primer equipo en promediar 120 puntos o más y 10 o más robos por partido en cualquier recorrido de playoffs desde que se miden los robos en 1973-74.
NY estira su racha: nueve triunfos seguidos y un récord que buscará crecer
El otro gran eje de la jornada está en el Este: los Knicks encadenaron nueve victorias consecutivas en el mismo año por primera vez en la historia de la franquicia. Con 200 victorias de playoffs ya acumuladas dentro de su rica historia, el equipo llega a este Juego 3 (8 ET, ABC) con la idea de estirar el récord de la casa a 10 seguidos.
Lo que construyeron en la racha es una mezcla de consistencia y control. Desde el 23 de abril no pierden. Y no solo ganan: dominan. En el tramo actual, Nueva York no bajó de 108 puntos en ningún partido, y el balance colectivo muestra que superaron a sus rivales por 212 unidades en total.
Ese margen es el mayor diferencial de puntos en un período de nueve juegos en la historia de la NBA, incluyendo temporada regular. Ocho de esos nueve triunfos fueron por dos dígitos, con cuatro palizas de 25 o más puntos. El tercer partido de la racha además dejó una marca: en playoffs, los Knicks le dieron un golpe histórico a los Hawks con una victoria de 51 puntos.
Defensivamente, el equipo también aparece con números fuertes: en seis de los nueve triunfos, dejaron a sus rivales por debajo de 100 unidades. El único caso en que el rival superó 104 puntos fue el Juego 4 de las Semifinales del Este frente a Philly, donde el rival llegó a 114.
Para entender por qué la seguidilla se hizo posible, hace falta mirar tanto ataque como defensa.
La fórmula de los Knicks: ofensiva de élite y una base defensiva que empuja
En el ida y vuelta, Nueva York se mostró dominante en ambos costados. Durante la racha, aparece primero en anotación con 122.3 puntos por partido y 53.6% en tiros de campo. En el otro lado, limita a los rivales a 98.9 puntos por juego y a 29.3% en triples, también liderando la liga en ese rubro dentro del recorte de la racha.
El “paquete” ofensivo no se queda en el porcentaje: el equipo es primero en rating ofensivo (124.5), primero en efectividad desde el triple (41.0%), además de sumar 55.6 puntos en la pintura por partido, 27.9 asistencias por juego y 67.0 puntos generados a partir de asistencias. La identidad del ataque no depende únicamente del juego uno contra uno de Jalen Brunson o del rol de Karl-Anthony Towns en poste: los Knicks también están terceros en intentos de cortes y alley-oop (4.9 por juego), con una conversión dominante de 81.8% en esas jugadas.
Brunson lo interpretó desde la adaptación: “En lo ofensivo nos da una ventaja aprender a jugar de otra manera. Tenemos que seguir abiertos a encontrar cómo ganar el próximo partido”.
La defensa, según el propio relato del equipo, es el soporte. Durante el recorrido, los Knicks sostuvieron el mejor rating defensivo del torneo con 100.6. Karl-Anthony Towns lo dijo tras el Juego 2: “La defensa es lo que siempre fue especial en estos playoffs y lo que nos llevó en estos playoffs”.
En el apartado de coberturas dobles, trampas y ajustes, Nueva York también se impone: lidera la liga en dobles por partido con 13.9 y en la suma total de dobles, ocupa el segundo lugar con 125, detrás de San Antonio (134) durante la racha. Además, hay jugadores del plantel que aparecen con frecuencia en combinaciones de defensores con doble marcaje: Towns participa en 29 de esas trampas y lidera a todos los defensores en ese rubro dentro de la muestra.
Con el plan ya puesto en Cleveland, el objetivo inmediato es pelear por un 3-0 ante un equipo de los Cavaliers que ha mostrado resiliencia cuando todo se complica en la pared, algo que se remarca como característica de su recorrido reciente.
Spida vuelve a escena: Cavs 0-2 y la obligación de girar la llave en casa
En el Este, la historia de los Cavaliers llega con el golpe de estar 0-2 en playoffs y con la necesidad de volver a las “luces” de Madison Square Garden. En el Juego 3, el plan pasa por el liderazgo de Donovan Mitchell para intentar voltear una serie que, por ahora, no los favorece.
Shaun Powell subraya una lectura: en esta misma postemporada, Cleveland ya vivió dos momentos de fragilidad. Primero, tuvo que ir a un Game 7 ante Toronto en la primera ronda. Después, en las Semifinales, cayó 2-0 contra el equipo mejor sembrado, Detroit, y aun así necesitó otro Game 7 para sobrevivir y dar el salto. En ese marco, Mitchell entiende que no se trata de novedad, sino de carácter.
Mitchell lo dijo con claridad en esta instancia frente a New York: “Hay que remarcarlo: los Cavs se tambalearon dos veces antes en esta postemporada. Ahora es 2-0, ellos hicieron su trabajo: protegieron la localía. Eso es simple. No es la primera vez que enfrentamos adversidad… estamos listos para el Game 3”.
También agregó un enfoque mental que marca el momento: “Estoy contento porque no dejamos que el colapso del Game 1 nos afecte mentalmente”.
La idea de fondo es que Mitchell, en su madurez, vuelve a soñar con lo que lo motivó de chico: el pibe de los suburbios de Nueva York cuya madre lo llevaba a Harlem los fines de semana para buscar el mejor nivel de competencia en AAU. Una estrategia que, con el tiempo, se pagó. A nivel biográfico, el mensaje es doble: el Donovan adulto quiere lo mismo que el adolescente quería, pero ahora en el contexto correcto, con la serie regresando al Garden para un Game 5.
All-Defensive 2025-26: Wembanyama, Holmgren y Gobert lideran el ruido defensivo
Los grandes pusieron su mejor pie defensivo en la temporada y tuvieron presencia en la ceremonia del viernes de las selecciones All-Defensive de la 2025-26 Kia. En el primer equipo, hubo tres pívots/ala-pívots de 7 pies: Victor Wembanyama, Chet Holmgren y Rudy Gobert.
Wembanyama, jugador defensivo del año de Kia, fue el único que recibió el reconocimiento de manera unánime. Lo acompañaron en el First Team Holmgren, de Thunder, y Gobert, de Wolves.
Completaron el quinteto inicial Derrick White (Celtics) y Ausar Thompson (Pistons). El reconocimiento apunta a cómo se destacaron defensivamente durante la campaña.
Wembanyama volvió al First Team después de haber estado incluido en su temporada de novato 2023-24. Lideró la NBA en tapones con 197, con un promedio de 3.1 por partido, por tercer año consecutivo, y además se quedó con su primer trofeo Hakeem Olajuwon como Jugador Defensivo del Año.
Holmgren, que fue finalista del premio, ancló la mejor defensa de la liga con un rating defensivo de 106.5 para conseguir su primer All-Defensive First Team. También lideró la liga en porcentaje de tiro defendido desde menos de seis pies del aro: 48.9%, siempre considerando jugadores que enfrentaron al menos 200 tiros en esa zona.
Thompson, también finalista del premio, obtuvo su primer First Team como uno de apenas tres jugadores que superaron las 140 robos esta temporada (146). Esa cifra es la mayor cantidad de robos en una campaña para un jugador de Detroit desde Ben Wallace en 2005-06.
Gobert, parte definitoria del All-Defensive en la última década, fue elegido al First Team en ocho de los últimos 10 años. Esta temporada registró 124 bloqueos, el quinto mejor total de la liga, en su décima temporada con más de 120 tapones.
White completó su primer First Team en su carrera, luego de haber estado en Second Team en 2023 y 2024. Fue uno de dos jugadores en 2025-26 con 80+ robos y 80+ bloqueos. El otro fue Scottie Barnes, que lideró el voto del Second Team.
El Second Team quedó con Barnes (Toronto), Cason Wallace (OKC), Bam Adebayo (Miami), OG Anunoby (New York) y Dyson Daniels (Atlanta).
Premios y próximos anuncios
Además de lo deportivo, la jornada incluyó reconocimiento social: Bam Adebayo fue nombrado el 2025-26 NBA Social Justice Champion el viernes, recibiendo el trofeo Kareem Abdul-Jabbar por su trabajo para impulsar la igualdad en comunidades con menos recursos. Al ganar, Adebayo señaló que el premio representa que las personas a las que ayudó pudieron tener voz.
De cara a lo inmediato, el siguiente gran calendario es la publicación de los equipos All-NBA 2025-26 el domingo a las 7 ET, antes del Thunder vs. Spurs, Game 4. Y el martes se dará a conocer el 2025-26 Kia NBA Coach of the Year.