Daigneault baja el ruido: Thunder enfoca la serie y gana el Juego 1

ByMartín Gutiérrez

May 6, 2026

El entrenador de Oklahoma City Thunder, Mark Daigneault, no quiso darle demasiada entidad a lo ocurrido en los enfrentamientos previos de esta temporada contra Los Angeles Lakers, ni a lo que se viene comentando sobre la serie de semifinales de la Conferencia Oeste. Para el DT, el pasado no juega y el ruido externo tampoco: lo único que importa es lo que suceda cuando la pelota empiece a rodar.

El antecedente es llamativo: en la fase regular, Oklahoma City había acumulado un récord de 4-0 ante los Lakers y una diferencia de puntos promedio de 29,3 a favor. También hay quienes se animan a colocar al Thunder como favorito pesado para llevarse la serie en cuatro o cinco juegos. Daigneault, sin embargo, lo bajó a tierra: esas lecturas no cambian la tarea del presente. El Thunder, con su talento, su profundidad y la figura de Shai Gilgeous-Alexander —finalista al premio Kia MVP—, logró estirar su ventaja y se impuso 108-90 en el Juego 1, disputado el martes.

“Cada partido tiene su propia historia no escrita”, expresó Daigneault antes del Juego 1. “Todo lo que pasa antes no importa y todo lo que pasa después no importa. Lo único que importa es que a las 7:30 se va a tirar la pelota, el marcador va a empezar en cero y el equipo que convierta más puntos es el que gana”.

Luego añadió una idea sobre cómo se trabaja mentalmente: “Lo ves una y otra vez en la competencia. Lo ves en distintos deportes. Es una especie de ley de la competencia, y creo que cuanto más se fue metiendo eso en nuestro equipo con el tiempo, nos permitió mantenernos bien presentes y, sobre todo, bloquear cualquier ruido que venga de afuera”.

El Juego 2 se jugará el jueves en Oklahoma City (9:30 ET, por Prime Video).

Cuatro conclusiones del Juego 1

  1. Holmgren, el faro del Thunder

    Desde el salto inicial se notó que Oklahoma City quería poner a prueba a su frente de ataque contra el sector interno de Los Angeles. Chet Holmgren, jugador al que el plan le encontró protagonismo temprano, acumuló seis intentos de campo y cuatro lanzamientos desde la línea de libres en los primeros minutos. Con el correr del partido, terminó siendo el máximo anotador del equipo con 24 puntos, además de capturar 12 rebotes (también máximo en el juego) y sumar tres tapones.

    Holmgren además estuvo muy activo en acciones de energía. Convirtió seis volcadas y, en una secuencia del segundo cuarto, llegó a capturar su propio rebote tras un fallo y lo transformó inmediatamente en una segunda oportunidad con otra definición. En la posesión siguiente, Gilgeous-Alexander asistió para una nueva volcada de Holmgren.

    El centro-alero de 2,11 metros (7 pies y 1 pulgada) mostró versatilidad en un tramo de poco más de un minuto dentro del primer tiempo: convirtió un triple, colocó un bloqueo y cerró con una volcada.

    Isaiah Hartenstein, también con rol destacado, aportó ocho puntos, nueve rebotes y cuatro asistencias. En captura ofensiva, el Thunder dominó con nueve rebotes en ataque: tres de Holmgren y dos de Hartenstein. Ese dominio dejó un margen de 21-11 en puntos de segunda chance.

    JJ Redick, entrenador de los Lakers, se refirió a ese aspecto como una de las claves: “Cuando lograron capturar un rebote ofensivo, nos castigaron. Tenemos que volver a construir mejor en el rebote ofensivo”.

  2. Otra vez brilla la profundidad de Oklahoma City

    En el Juego 1, los suplentes del Thunder marcaron una diferencia clara: ganaron el duelo de banca por 34-15.

    Jared McCain, refuerzo clave que Oklahoma City incorporó en el cierre del mercado de traspasos de febrero, aportó 12 puntos, y todos fueron desde el tiro de tres. Isaiah Joe sumó nueve unidades. Alex Caruso completó el paquete ofensivo y defensivo con cinco puntos, dos rebotes y dos asistencias. Cason Wallace cerró con cinco puntos, cuatro rebotes, tres robos y dos asistencias.

    La noche también estuvo atravesada por lesiones en el rival. Los Lakers ya llegaban con la baja de Luka Dončić, afectado por una distensión en el gemelo izquierdo (hamstring). Y luego se sumó otra dificultad: el suplente Jarred Vanderbilt sufrió una lesión dolorosa en un dedo. Fue en el dedo meñique de su mano derecha, y además se aclara que es tirador zurdo.

  3. Demasiadas pérdidas y falta de ofensiva: lo que condenó a Los Angeles

    Redick rescató partes del juego de su equipo, pero marcó otras que no le gustaron. Por un lado, valoró que los Lakers lograron mantener al Thunder en 108 puntos y limitaron el impacto de Gilgeous-Alexander, quien —como uno de los tres finalistas al Kia MVP esta temporada— terminó con 18 puntos. Además, lo obligaron a cometer siete pérdidas.

    Pero el entrenador fue directo con lo que considera un problema: “Estás jugando contra los campeones del mundo, así que el margen de error en cuanto a pérdidas no es tan alto. Podés equivocarte, porque el básquet es un deporte lleno de errores. Pero hubo demasiados anoche. Tenemos que corregirlo. … Tenemos que ejecutar mejor. En el fondo se trata de la atención al detalle. Sé que lo vamos a ajustar y vamos a ser mejores”.

    Redick aclaró que, al hablar de esos errores, se estaba refiriendo principalmente a la defensa.

    Con todo, el dato estadístico también pesa: fue el cuarto juego consecutivo en el que Los Angeles quedó por debajo de los 100 puntos. En ataque, los Lakers registraron un 41,7% en tiros de campo y un 10 de 30 en triples. En el perímetro, Austin Reaves y Marcus Smart combinaron 7 de 31 desde el campo y 2 de 13 en triples.

    Reaves, que volvía a ritmo tras una lesión en el oblicuo sufrida ante el Thunder el 2 de abril, tuvo una noche muy complicada: terminó 3 de 16 en tiros y 0 de 5 en triples, además de acumular cuatro pérdidas. Este era su tercer partido de regreso tras esa lesión.

    Sobre ese rendimiento, Redick sostuvo: “No jugó bien, pero va a reaccionar. Es un gran jugador”.

    LeBron James lideró al equipo con 27 puntos, con un 12 de 17 en tiros. Rui Hachimura también siguió con buenas sensaciones: sumó 18 unidades con 7 de 13 en el lanzamiento.

  4. No fue la mejor noche de Gilgeous-Alexander, pero igual alcanzó

    Gilgeous-Alexander venía con un ritmo demoledor: anotó al menos 20 puntos en cada partido de la fase regular 2025-26 y, además, rompió una racha histórica de Wilt Chamberlain, que había durado 126 encuentros consecutivos con 20 o más unidades. Esa marca se estiró hasta 140 partidos, ya con el final de la temporada.

    En el Juego 1, sin embargo, quedó por debajo de su propio registro: hizo 18 puntos. El propio antecedente lo exhibe: esos 18 se comparan con los 18 que había convertido en el Juego 3 de la segunda ronda ante Denver la temporada pasada. En términos de promedios, fueron 13 puntos menos que su media de la temporada y 15 menos que su promedio en playoffs de esta campaña. Además, las siete pérdidas fueron cinco más que su promedio de pérdidas en playoffs.

    También intentó pocos libres para el estándar que traía: apenas 3 tiros desde la línea, cuando en la fase regular promedió 9,0 intentos y en la primera ronda ante Phoenix llegó a 12,3.

    Aun así, Gilgeous-Alexander tuvo un buen volumen de aciertos: terminó 8 de 15 desde el campo, con tiros cerca del aro y en el juego de media distancia, su terreno habitual. Se completó el cuadro con seis asistencias y dos tapones, que hicieron que su planilla final se viera todavía más sólida.

El Juego 1 terminó con victoria 108-90 para Oklahoma City, y el desarrollo dejó en claro el peso de Holmgren en el poste y el trabajo de segunda chance, el empuje de la banca y la necesidad de correcciones defensivas y de ejecución para que Los Angeles pueda competir mejor en la serie.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.