De vez en cuando, quienes escriben para NBA.com comparten sus miradas sobre las historias más grandes y las tendencias que marcan el rumbo de la liga.
La gran pregunta: ¿quién se va a quedar con la Final de Conferencia Oeste? Y, además, ¿a quién elegís como el MVP de la Final de Conferencia?
Cobertura completa: Playoffs NBA 2026.
Steve Aschburner
Oklahoma City y Shai Gilgeous-Alexander. La campaña de San Antonio viene siendo un espectáculo, con esos Spurs jóvenes que se adelantaron a los tiempos esperados y lograron sacar adelante dos series antes de lo que muchos imaginaban. Pero, para Aschburner, ese recorrido se termina acá. Los “hermanitos” no estarían listos para detener a los campeones defensivos más mecánicos de los últimos años, y el Thunder tiene, a su entender, el plantel y la experiencia para responder a casi todo lo que San Antonio plantee. La única salvedad serían esas apariciones esporádicas e “inexplicables” de Victor Wembanyama, capaces de cambiar el guion en un par de jugadas. El escenario que aparece es que Chet Holmgren, por el emparejamiento que tendría en el centro, podría terminar en una gran serie y ganarse el reconocimiento como MVP, aunque el argumento final es que, en la práctica, el premio suele terminar en manos del máximo anotador.
Shaun Powell
Oklahoma City Thunder y Shai Gilgeous-Alexander. Hay una tentación lógica: anunciar la llegada de San Antonio y dar por cerrada la historia con lo que pasó en la temporada regular, cuando el conjunto de la capital texana dominó con claridad. Powell, además, sostiene que la serie se estirará hasta el séptimo partido, “sí o sí”, con Wembanyama como el factor que empuja esa definición. Sin embargo, no se queda en el “cómo fue antes”: el Thunder también está jugando un básquet de altísimo nivel. Y hay otro punto clave para el análisis: Oklahoma City no estuvo completo durante gran parte de estos playoffs, ya que Jalen Williams se perdió la mayor parte. Powell plantea que Williams probablemente necesite uno o dos juegos para recuperar ritmo, pero cree que la profundidad del Thunder alcanza para compensar de sobra. En lo defensivo, suma que los guardias del equipo (por su intensidad y su capacidad de incomodar) pueden dar lecciones importantes para los más chicos de San Antonio: Stephon Castle y Dylan Harper.
John Schuhmann
Oklahoma City Thunder y Shai Gilgeous-Alexander. Para Schuhmann, no se viene una serie sencilla. El MVP estaría expuesto a una defensa cercana y constante, con Stephon Castle marcándole muy de cerca, y con Wembanyama merodeando alrededor del aro para complicar cualquier intento de finalización. Aun así, el argumento es que Gilgeous-Alexander tiene —de todos los jugadores de la serie— la mejor capacidad para encontrar canastas incluso contra una defensa de elite. Schuhmann recuerda que el Thunder perdió cuatro de los cinco encuentros de temporada regular ante los Spurs. Pero en ese contraste aparece un dato que pesa: en los cuatro partidos que Gilgeous-Alexander sí jugó contra San Antonio, promedió 29,5 puntos. Y, además, la ofensiva del Thunder fue mucho más efectiva con él en cancha: 115,4 unidades anotadas cada 100 posesiones, contra 98,1 cuando no estuvo. Para el análisis, esa diferencia explica por qué su impacto puede ser determinante en el nivel de playoffs.
Jeff Zillgitt
Oklahoma City Thunder y Chet Holmgren. Zillgitt ve el cruce como la materia prima de una Final de Conferencia “clásica”, por la cantidad de talento que se concentra en ambos lados. Y aunque entiende que un solo jugador no define un resultado de serie, considera que el punto crucial será qué tan bien el Thunder pueda reducir el impacto de Victor Wembanyama en ambas áreas: tanto en ataque como en defensa. Para el MVP de la serie, su elección se sale un poco del guion habitual, porque Gilgeous-Alexander ya viene de ganar su segundo premio Kia MVP. Pero el razonamiento de Zillgitt es simple: si Holmgren logra limitar a Wembanyama, su influencia se va a notar lo suficiente como para que el premio termine reconociéndolo.