Devin Booker descargó con dureza contra el arbitraje tras la derrota de los Suns 120-107 ante Oklahoma City Thunder en el Juego 2 de la primera ronda de playoffs, disputado el miércoles. El escolta, que terminó con 22 puntos, apuntó especialmente contra el árbitro James Williams y sostuvo que la actuación fue “terrible”.
Booker, de 11 temporadas en la NBA y cinco veces seleccionado al All-Star, se ganó una falta técnica en el tercer cuarto en una jugada que dejó a más de uno con dudas. Luego del partido, remarcó que el arbitraje debe rendir cuentas y advirtió que, si no hay consecuencias, el público podría empezar a mirar la NBA con la misma óptica con la que se observa el show del pro wrestling.
“En mis 11 años nunca había señalado a un árbitro por su nombre, pero James [Williams] fue terrible de punta a punta esta noche”, dijo Booker tras el encuentro. “Eso le hace mal al deporte, le hace mal a la integridad del deporte. La gente va a empezar a verlo como un show si no se toman medidas y se los responsabiliza”.
No fue el único en cuestionar el criterio arbitral. Dillon Brooks también criticó las decisiones, y lo hizo con un foco claro: Shai Gilgeous-Alexander. Brooks había anotado 30 puntos antes de acumular su sexta y última falta del partido con 25 segundos por jugar del cuarto final. El motivo de su queja apuntó a una conducta que se le viene señalando en el pasado: el “flopping”, el amago exagerado para buscar faltas.
Consultado sobre cómo es defender a Gilgeous-Alexander y cómo mantenerse fuera de problemas de faltas hacia adelante, Brooks respondió sin vueltas.
“Un poco frágil, así van a llamarlo los árbitros”, afirmó Brooks. “Tengo que ser más listo, pero esto es playoffs, es un juego de hombres”.
Después, Brooks amplió el argumento con una comparación con lo que se permitía en el juego en otras épocas, resaltando el componente físico que, a su entender, hoy se tolera menos.
“Cuando yo veía esto, cuando jugaba Michael Jordan, o cualquiera de esos, cuando LeBron [James] era más joven… era básquet físico”, expresó Brooks. “No entiendo por qué se permite tanta caída, tanto amago y tanto ‘teatrito’ cuando llegamos a playoffs. Dejen eso para el [regular season], para la gente. Acá se trata de quién tiene mejor equipo, quién es el [más] inteligente. No tienen que decidir los partidos con tiros libres”.
Gilgeous-Alexander, por su parte, no se mostró afectado por los comentarios. El líder de los Thunder remarcó que no puede controlar lo que dicen o reclaman los rivales y que su tarea es la misma: salir a competir y ganar con su equipo.
“No puedo controlar lo que Dillon, o cualquiera del otro lado, va a quejarse”, señaló Gilgeous-Alexander. “Lo único que puedo hacer es intentar salir ahí y ganar partidos de básquet con mi equipo. Dillon está haciendo lo que le toca: tiene que meter energía, prender el juego. Y una vez más hizo un gran trabajo trayendo esa energía anoche. Fue increíble jugar contra él y la pasé muy bien”.
Aun con las quejas de Brooks y Booker sobre el arbitraje, no hubo grandes diferencias en la cantidad de tiros libres. Los Thunder ejecutaron solo tres lanzamientos más desde la línea que los Suns (25-22). Sin embargo, Booker consideró que hubo algunas situaciones que, por lo menos, podían verse como discutibles.
El ejemplo más llamativo llegó en el tercer cuarto: a Booker le señalaron una técnica por una acción que incluso desconcertó a los relatores. El base-escolta salió de una pantalla, absorbió un contacto de Jaylin Williams que lo desacomodó, perdió el control del balón y trató de salvarlo hacia el in-bounds. En esa maniobra, la pelota terminó golpeando de forma accidental a Williams en la cara y, poco después, los árbitros sancionaron la técnica para Booker.
Booker volvió a quejarse de esa decisión y dijo que nunca recibió una explicación por el llamado.
“Definitivamente hay algo que tiene que revisarse”, sostuvo. “Escuché a [Alex] Caruso decirles que canten la técnica y al final hicieron eso”.
Además, Booker puso el foco en una falta ofensiva que le marcaron en el segundo cuarto. En una jugada en la que se elevó sobre Caruso para tirar un tiro de giro (turnaround) que convirtió mientras Caruso caía al piso, sonó el silbato y muchos pensaron que iba a venir la chance de “and-1”. Pero en lugar de eso, le cobraron a Booker una falta ofensiva, con el argumento de una “forma de tiro no natural”.
En la jugada siguiente, Gilgeous-Alexander atacó la zona, se deshizo de Collin Gillespie con un giro y se elevó para tirar; al mismo tiempo, se enredó con el defensor y ahí sí le señalaron falta.
Booker se mostró claramente molesto con el criterio arbitral. En ese marco, también cuestionó el argumento de la “forma no natural” y puso el contraste con otras acciones similares vistas en la misma noche.
“Dicen ‘forma de tiro no natural’ y que le pegué a Caruso, pero Caruso estaba avanzando”, explicó Booker. “Si eso es ‘un tiro no natural’ comparado con lo que hacen los jugadores ahora para sacar faltas… pueden jugarse uno al lado del otro y ustedes juzgarán. Me sorprende que esto esté pasando en televisión nacional en playoffs”.
Booker entiende que, al menos, hay motivos para que la liga revise el caso. También admitió que es probable que le llegue una multa importante por sus declaraciones, aunque no le molesta pagarla si sirve para que haya un poco más de responsabilización.
“Es la primera vez [señalando] a árbitros en 11 años, pero hace falta”, cerró. “Cualquier multa que me pongan, todos pueden sacar los clips y ver de dónde viene la frustración”.