Mitchell y los Cavs: la revancha que acomodó la serie a Cleveland

ByMartín Gutiérrez

May 12, 2026

CLEVELAND—Tal vez tenía que ser así. Los Cavaliers vienen persiguiendo la sombra de LeBron James desde su segunda salida de la ciudad, y por una vez en este camino les tocó ir adelante. En esta historia reciente, donde todo parecía encadenarse a los mismos nombres y a las mismas noches, el rumbo de la serie terminó acomodándose en favor de Cleveland.

Los Cavs y Los Angeles Lakers transitaron el mismo carril en la postemporada: jugaron en la misma franja de días y mantuvieron un recorrido paralelo durante las semifinales de conferencia. El cruce de Cleveland ante Detroit Pistons funcionó como antesala constante del duelo Lakers-Oklahoma City Thunder en la segunda ronda.

Ahora bien, la diferencia estuvo en el resultado. Mientras los Lakers fueron barridos el martes—en lo que muchos imaginaron como el último partido de una carrera brillante de James—Cleveland sí logró enderezar el rumbo. Los Cavaliers igualaron la serie 2-2 con un triunfo 112-103 en el Juego 4, uno que no se terminó de sentir tan cerrado por cómo se definió el tramo clave. Donovan Mitchell fue el motor con una segunda mitad histórica: también aportaron James Harden y el conjunto, y con esta victoria los Cavs quedaron a dos pasos de las Finales de la Conferencia Este. Ese objetivo no parecía tan realista después de dos derrotas bastante irregulares en condición de visitante para comenzar la serie.

De todos modos, para avanzar Cleveland todavía necesita ganar al menos un partido en Detroit. Pero incluso igualar la serie 2-2 ya marca un hito: es la instancia más cercana que alcanzaron los Cavs para llegar a una final de conferencia sin tener a James en el plantel desde 1992. Además, en las dos últimas temporadas llegaron hasta esta ronda y en ambas quedaban abajo 3-1. En esos dos casos, la serie terminó en cinco juegos para ellos.

La segunda mitad de Mitchell el martes dejó claro que la serie, como mínimo, no se va a resolver en cinco. Su explosión de 39 puntos en el tramo final aseguró que el cruce llegue, por lo menos, a seis partidos. Y aunque Mitchell viene cumpliendo con creces el rol de liderazgo que quedó vacante tras la salida de James, no pudo todavía igualar el tipo de éxito que el ‘Rey’ mostró siempre en playoffs. Ese estallido de puntos, sin embargo, es un registro que ni el propio James llegó a alcanzar: la marca de tantos en una mitad de un juego de postemporada empató el récord que había establecido Eric “Sleepy” Floyd, de Golden State Warriors, en 1987.

Lo que dijo Kenny Atkinson tras el cambio de ritmo

“Fue una actuación increíble”, sostuvo el entrenador de Cleveland, Kenny Atkinson. Y remarcó el contraste: “¿Qué giro, no? En el primer tiempo la pasamos mal. Pero en el segundo tiempo apareció una versión enorme, de gran nivel”.

Los Cavs necesitaban exactamente el mejor Mitchell en estos dos partidos en casa para reacomodar la serie, y lo tuvieron. El escolta arrancó el Juego 4 con un 1 de 8 en la primera mitad y se notó con dificultades para superar a los defensores. Atkinson pidió acelerar el juego en el segundo tiempo y ese ajuste fue decisivo: aflojó la defensa asfixiante de Detroit, abrió carriles hacia el aro y le dio a Mitchell el espacio que terminó inclinando el partido. Tanto es así que Cleveland anotó los primeros 22 puntos del tercer cuarto, un tramo que le permitió tomar control del encuentro.

La defensa física de Detroit y el plan para romperla

Detroit sostuvo durante gran parte de la serie una defensa dura en media cancha que complicó a los Cavs, especialmente a Mitchell y a Harden, en distintos pasajes. La respuesta fue clara: jugar más rápido y generar oportunidades fáciles en transición antes de que los Pistons alcanzaran a acomodar sus esquemas. Ese plan se tradujo en un dato contundente: Mitchell terminó yendo a la línea de libres 15 veces, más que todo el plantel de Detroit (12).

En los primeros compases del cruce, tanto Atkinson como Mitchell hablaron de una diferencia que venían notando en la cantidad de tiros libres. En esa línea, el entrenador de Detroit, J.B. Bickerstaff, consideró que ese aspecto tuvo peso en el desarrollo.

“Desde que llegamos a Cleveland”, dijo Bickerstaff, “la vara cambió”.

Es probable que Bickerstaff reciba una multa por sus comentarios, aunque parece que no le quita el sueño. No es la primera vez que se planta ante los árbitros: ya lo hacía desde su etapa como entrenador de Cleveland. Ahora queda el interrogante para el próximo juego del miércoles en Detroit: si el criterio de silbato vuelve a favorecer a los Pistons en el mismo escenario.

Mitchell, Harden y el “encaje” que buscaba Cleveland

En Cleveland, la idea de emparejar a Mitchell y a Harden era justamente esta: encontrar una combinación que pueda competir de forma constante. No siempre salió limpio, pero en las noches en las que Harden mantiene el balón bajo control y Mitchell logra llegar al aro, los Cavs aparecen como el equipo superior en la serie. El dúo combinó el lunes 67 puntos, 11 asistencias y apenas tres pérdidas. Y Detroit no logra igualar el poder de anotación de Cleveland, sobre todo cuando Cade Cunningham atraviesa un momento de dificultad parecido al que mostró en esta serie.

Los problemas que Cunningham puede generar a los rivales son conocidos, pero los Cavs parecen contar con la mezcla justa de defensores para complicarle la vida. Mientras la liga mira con más atención las pérdidas y los rebotes ofensivos como caminos para sumar posesiones, Detroit dominó esos dos rubros durante gran parte del cruce. Por eso, ganar la batalla de las pérdidas y, en la práctica, “jugar” el partido en el vidrio ofensivo para emparejar a Detroit en el Juego 4 fue tan determinante.

Ahora llega el desafío de fondo: Cleveland tiene que ganar de visitante, algo que no pudo lograr durante toda la postemporada. En los últimos años, los números de Mitchell en casa fueron bastante mejores en playoffs que lejos de su cancha. Y Harden, en estos dos partidos en su terreno, se mostró como un jugador distinto: lejos de la versión que en Detroit cometía pérdidas, con la sensación de estar ya entrando en una etapa de fatiga y falta de control del balón.

El cierre de la temporada de LeBron y el “punto de partida” de los Cavs

En cuanto a James, su temporada se apagó pocas horas después de la última victoria de Cleveland. En el tramo final del partido, cuando quedaba apenas un minuto, falló un flotador disputado en el carril, un tiro que suele convertir con frecuencia. Ese intento, de haber entrado, le habría dado la ventaja a Los Angeles Lakers. El futuro, por ahora, sigue siendo una incógnita: tras la derrota, se mostró poco dispuesto a comprometerse con una respuesta concreta sobre lo que viene.

Con Mitchell como protagonista, el aporte ofensivo de Harden y una tarea defensiva fenomenal de Evan Mobley, los Cavs siguen vivos. Siguen persiguiendo fantasmas, siguen buscando redención por fracasos anteriores.

Mitchell no es James, y Harden tampoco. Pero juntos están intentando llevar a la franquicia a lugares que no se veían con tanta frecuencia en los últimos 30 años sin él. Dos partidos más, todavía.

By Martín Gutiérrez

Martín es periodista deportivo especializado en baloncesto argentino y ligas internacionales. Lleva más de 8 años cubriendo la Liga Nacional, Euroliga y NBA, analizando estadísticas, tácticas y rendimiento de jugadores.