Los Milwaukee Bucks presentaron a su nuevo entrenador, Taylor Jenkins, y la conversación del día giró inevitablemente alrededor del futuro de Giannis Antetokounmpo. La franquicia y “The Greek Freak” siguen inmersos en el juego más largo del básquet: la duda de si continuará o no en el equipo. Y, a esta altura, todavía no había demasiada claridad sobre el desenlace.
Los números
- Antetokounmpo tiene todavía dos años y 121,2 millones de dólares restantes en su contrato.
- Incluye una opción de jugador por 62,7 millones para el próximo verano.
- La ventana que se acotó para definir el rumbo está marcada como “los próximos seis o siete semanas”, con el draft del 23 de junio como referencia.
- Los Bucks cerraron la temporada regular con un récord de 32-50, el peor total de victorias desde el año de novato de Antetokounmpo, cuando ganaron 15 partidos.
Haslam: diálogo en las próximas semanas y decisión con el equipo
El co-propietario Jimmy Haslam dejó, al menos, una señal de tiempos. Dijo que hablarán con Antetokounmpo durante las próximas semanas para definir su futuro y para establecer si ese futuro sigue ligado a Milwaukee.
En esa misma línea, Haslam remarcó el valor que el griego tuvo para la organización: sostuvo que Giannis le dio a los Bucks su segundo título y el primero en 50 años. Además, lo describió como un jugador excepcional y una persona destacada, ubicándolo entre los mejores basquetbolistas del mundo. A la vez, dejó claro que el objetivo será tomar la decisión que resulte más conveniente tanto para Antetokounmpo como para la institución.
“No sabemos si Giannis se queda o no, pero lo trabajaremos con él en las próximas semanas”, afirmó Haslam, marcando que la conversación no es solo un trámite: es un proceso para entender qué quiere el jugador y qué le conviene a la franquicia.
Horst sobre Jenkins: no hubo charla previa con Giannis, pero sí comunicación posterior
Mientras el club intenta ordenar el tablero de cara al verano, el gerente general Jon Horst brindó un detalle que llamó la atención: explicó que Antetokounmpo no se reunió con Jenkins antes de que el entrenador fuera elegido.
Horst fue contundente: “No (Giannis no se reunió con Jenkins)”. Y justificó esa decisión por la lógica interna del club. Según describió, para Milwaukee es importante construir cultura e identidad. En esa búsqueda, la prioridad era contratar al socio adecuado para desarrollar un éxito sostenible durante años en la ciudad.
El ejecutivo agregó que, en este caso, el proceso no giró alrededor de Giannis o no Giannis. También aclaró que los jugadores no formaron parte de la instancia previa: en otras temporadas el equipo había hablado con muchos basquetbolistas, buscó sus consejos y, en su experiencia, a veces eso funcionó y a veces no. En esta ocasión, el foco fue la elección de Taylor Jenkins.
Ahora bien, Horst y el propio contexto no necesariamente implican que la falta de participación de Antetokounmpo en la elección del entrenador signifique el final de su etapa en Milwaukee. Aun así, se trata de una situación poco habitual: normalmente, los equipos consultan al o a los jugadores más importantes antes de tomar una decisión así, especialmente cuando el vínculo con la estrella es tan determinante.
Con todo, aunque no hubo contacto previo para la selección, Antetokounmpo sí habló con Jenkins una vez que el entrenador fue confirmado. Jenkins contó que hubo buena comunicación desde su llegada, que Giannis y su familia le expresaron entusiasmo, y que aun estando solo en el club por una temporada ya se había construido una relación sólida. El entrenador subrayó que la comunicación se dio tanto por teléfono como en persona y que, como parte de su forma de trabajar, las relaciones son lo más importante para él.
Además, Jenkins aseguró que no se quedó solo en el contacto con Antetokounmpo: dijo que también pudo hablar con el resto del plantel, “toque de base” con todo el roster, incluso a través de distintos canales.
El mercado alrededor de Giannis y el mensaje de que quiere competir
Los rumores de traspaso se movieron por Milwaukee durante varias temporadas, pero este año tuvieron un volumen mucho más alto. Se informó que Bucks y Knicks mantuvieron conversaciones el verano pasado por la figura del astro. Aunque no prosperó nada, el ida y vuelta abrió la puerta a una corriente constante de versiones durante gran parte de la temporada.
En varias oportunidades, Antetokounmpo dejó en claro que no pediría un traspaso de forma directa. De esa manera, el peso de la decisión quedaba del lado de los Bucks, en una situación difícil para cualquier franquicia: evaluar el futuro de una pieza central con un impacto deportivo y económico enorme.
Haslam, en tanto, explicó que la comunicación puede volverse compleja por la participación de agentes, la presencia de la prensa y la intervención del propio jugador. Pero también remarcó que con Giannis nunca tuvieron problemas para hablar directamente. Según su relato, siempre supieron cuál era la postura del jugador y él, a su vez, siempre supo cuál era la postura de la organización. Indicó que ya habían sostenido conversaciones de ese estilo desde que terminó la temporada.
Aunque Antetokounmpo no solicitara un traspaso, sí se mostró muy claro y con mucha voz sobre un objetivo: seguir compitiendo por campeonatos. Ese deseo podría cumplirse en Milwaukee o en otro lado, dependiendo de lo que ocurra en el verano.
El problema es que, desde que ganaron el título en 2021, los Bucks no lograron acercarse de manera consistente a pelear por el trofeo. Haslam y el propio relato de la situación apuntan a las lesiones que afectaron a jugadores clave, incluyendo al propio Antetokounmpo y al exalero Khris Middleton. Pero también se señala una falla de fondo: Milwaukee no terminó de ajustar la plantilla para compensar la caída en la producción de Middleton y su disponibilidad cada vez más irregular.
Consecuencias deportivas: playoffs en 3 de los últimos 6 y temporada 32-50
Como consecuencia de ese proceso, los Bucks quedaron eliminados en primera ronda en 3 de los últimos 6 años. Y en la temporada más reciente directamente se quedaron afuera de la postemporada: terminaron con un récord de 32-50.
Ese total representa el peor rendimiento del equipo en cantidad de victorias desde el año de novato de Antetokounmpo, cuando apenas habían ganado 15 partidos. En otras palabras: el contexto deportivo presiona, y el futuro del jugador queda aún más condicionado por lo que la franquicia pueda (o no) reconstruir.
El ultimátum del verano: max en octubre o salida
Por cómo se expresaron desde la dirigencia el miércoles, la sensación es que este verano tendrá una respuesta definitiva. La idea que se desprende del discurso es simple: o Antetokounmpo se queda y firma un contrato máximo en octubre, o se va.
Haslam cerró el mensaje con una frase que deja al descubierto quiénes toman la decisión: “Jon [Horst] y Taylor [Jenkins], junto con [co-propietario de los Bucks] Wes [Edens] y yo, haremos esa llamada”, dijo. Y añadió que entienden la gravedad de lo que significa esa decisión para la organización.